Pakistán legaliza el negocio de criptomonedas: qué significa para el mercado
El Banco Central de Pakistán ha levantado la prohibición de ocho años sobre los servicios bancarios para empresas de criptomonedas. Los proveedores autorizados de activos digitales pueden operar oficialmente con bancos, siempre que cumplan con estrictas normas sobre el almacenamiento y control de fondos. Esta decisión podría representar un paso significativo para uno de los países más poblados del mundo, donde millones ya usan criptomonedas de forma no oficial.
De la prohibición a la regulación
En 2018, Pakistán cortó por completo el acceso de las empresas de criptomonedas al sistema bancario. Los bancos temían multas y riesgos reputacionales, lo que obligó a las empresas a operar en la zona gris. Pero todo cambió en 2026: se promulgó una nueva Ley de Activos Virtuales, se estableció un regulador dedicado —la Autoridad Pakistán de Regulación de Activos Virtuales (PVARA)— y el banco central permitió a los bancos abrir cuentas para proveedores de servicios de activos virtuales (VASPs) autorizados.
Esto no es simplemente un "permiso" —es un marco de supervisión completo. Los bancos deben verificar la autenticidad de las licencias, monitorear el origen de los fondos y reportar transacciones sospechosas. A su vez, las empresas de criptomonedas deben someterse a un riguroso examen de su modelo de negocio, base de clientes y operaciones geográficas.
¿Cómo se almacenarán los fondos de los usuarios?
Se ha prestado especial atención a proteger el dinero de los usuarios comunes. Cada empresa de criptomonedas debe mantener dos tipos de cuentas:
- Cuenta operativa — para los gastos propios de la empresa.
- Cuenta de Fondos de Clientes (CMA) — exclusivamente para mantener los fondos de los usuarios.
Los fondos en la CMA:
- Deben mantenerse en rupias paquistaníes (PKR).
- No generan intereses.
- No pueden depositarse ni retirarse directamente.
- Quedan prohibidos como garantía para préstamos.
Esto refleja las normas aplicadas en las firmas de corretaje tradicionales: tu dinero debe mantenerse separado de los fondos de la empresa y no puede usarse sin tu consentimiento.
Regulación estricta en lugar de prohibición
Pakistán ha optado por un camino de regulación estricta en lugar de prohibición total. Desde marzo de 2026, operar sin una licencia de la PVARA se ha convertido en un delito penal —punible con hasta cinco años de prisión o multas elevadas. Incluso las empresas con aprobación provisional reciben solo servicios bancarios limitados; el acceso completo se otorga únicamente tras obtener una licencia completa.
Este enfoque reduce los riesgos de lavado de dinero y fraude, al tiempo que brinda a los actores legítimos la oportunidad de crecer. Esto es especialmente crítico en un país donde la inflación y la inestabilidad de la moneda nacional impulsan a la gente a buscar alternativas.
Puntos clave
- El Banco Central de Pakistán ha revocado la prohibición de 2018 sobre los servicios bancarios para empresas de criptomonedas.
- Solo los VASPs autorizados por la reguladora PVARA pueden operar con bancos.
- Los fondos de los usuarios se mantienen separados y protegidos del uso de la empresa.
- Las actividades de cripto ilegales ahora son punibles con prisión.
- Este es el primer paso importante hacia la integración del mercado de cripto en el sistema financiero oficial del país.
¿Qué significa esto para la gente común?
Si vives en Pakistán y usas criptomonedas, ahora tienes una mejor oportunidad de hacerlo de forma más segura: las plataformas legales podrán conectarse a bancos, procesar retiros más rápido y superar las verificaciones de cumplimiento. Esto reduce el riesgo de perder dinero por fraude o congelación de cuentas. Para el mundo, esto es una señal: otro país importante está pasando del miedo a la adopción gestionada de activos digitales. No es un salto explosivo —es un paso seguro hacia adelante.
— Editorial Team