Arabia Saudita duplicará su mercado de criptomonedas para 2034 — ¿Qué significa esto para el mundo?
Para 2034, el mercado de criptomonedas de Arabia Saudita podría casi duplicarse: de 24.9 mil millones de dólares a casi 48 mil millones. Estos no son solo números: la nación, conocida desde hace tiempo por sus reservas de petróleo y vastos desiertos, se está transformando en uno de los principales hubs de finanzas digitales de Oriente Medio. Para las personas comunes, este cambio es importante porque influirá en los precios globales, en las tendencias de inversión e incluso en cómo pagaremos por juegos o bienes raíces en los próximos años.
¿Por qué Arabia Saudita apuesta por las criptomonedas?
Arabia Saudita ha estado impulsando activamente su iniciativa Visión 2030, un plan destinado a reducir la dependencia del país del petróleo. Las criptomonedas y la tecnología blockchain se han convertido en piezas fundamentales de esta estrategia. El gobierno apoya con fuerza a las startups fintech, integra soluciones digitales en los sistemas bancarios y ha lanzado sus propias plataformas blockchain. Por ejemplo, el año pasado se inauguró SettleMint, un sistema de tokenización inmobiliaria compatible con los servicios nacionales Absher y Nafath.
El banco central del país también juega un papel activo. En junio de 2024, se unió al proyecto internacional mBridge junto con China, Emiratos Árabes Unidos, Tailandia y Hong Kong. El objetivo es probar las monedas digitales emitidas por bancos centrales (CBDC). En términos sencillos, estas son como versiones digitales del rublo o del dólar, controladas por los gobiernos en lugar de por empresas privadas.
¿Quiénes están comprando criptomonedas en Arabia Saudita?
En el pasado, las criptomonedas atraían principalmente a jóvenes entusiastas. Hoy en día, las corporaciones también están involucradas. Adquieren Bitcoin y Ethereum no con fines especulativos, sino para diversificar sus activos y evitar poner todos los huevos en una sola cesta. Es similar a cómo alguien podría destinar parte de sus ahorros al oro, otra parte a bienes raíces y otra más a acciones.
Entre las monedas más populares se encuentran:
- Bitcoin (BTC)—a menudo considerado el “oro digital”, un refugio seguro para el valor.
- Ethereum (ETH)—elegido por quienes creen en la tecnología subyacente; su blockchain impulsa aplicaciones descentralizadas (dApps), plataformas DeFi y NFT.
- XRP, Litecoin, Bitcoin Cash y Dash también son ampliamente utilizados.
El gaming como motor de crecimiento
Un factor de crecimiento inesperado pero poderoso es el gaming. Arabia Saudita está invirtiendo fuertemente en esports y entretenimiento en línea. En los juegos play-to-earn, los jugadores ganan recompensas en criptomonedas por completar logros dentro del juego. Estos tokens digitales pueden canjearse por dinero real o utilizarse dentro del ecosistema del juego.
Las plataformas de gaming locales están incorporando cada vez más tecnología blockchain para garantizar la propiedad segura de objetos virtuales, como una espada única o una nave espacial. Anteriormente, esos elementos desaparecían cuando el juego cerraba. Ahora, pertenecen al jugador de forma permanente, casi como una tarjeta coleccionable rara.
Puntos clave
- El mercado de criptomonedas de Arabia Saudita podría expandirse de 24.9 mil millones de dólares (2025) a 47.8 mil millones de dólares (2034).
- Este crecimiento está impulsado por políticas gubernamentales, inversiones en fintech e interés corporativo.
- El banco central del país participa en un proyecto internacional de CBDC llamado mBridge.
- La blockchain se está aplicando no solo en finanzas, sino también en gaming, bienes raíces y servicios públicos.
- BTC y ETH siguen siendo las opciones preferidas entre inversores y desarrolladores.
¿Qué significa esto para la gente común?
Si no vives en Arabia Saudita, puede parecer algo ajeno. Pero, en realidad, es muy relevante. Cuando una economía importante con grandes recursos financieros empieza a adoptar las criptomonedas, aumenta la demanda a nivel mundial. Una mayor demanda suele traducirse en alzas de precios. Además, la experiencia de Arabia Saudita podría servir como modelo para otros países, incluidos Rusia o India. Y si los juegos play-to-earn ganan popularidad generalizada, tu hijo podría llegar a ganar dinero para financiar sus estudios simplemente jugando su juego favorito.
— Editorial Team