Actas de la Fed muestran preocupación por la alta inflación e incertidumbre por los aranceles
Según las actas de la reunión de la Fed del 5 al 6 de mayo, casi todos los 19 funcionarios vieron el riesgo de que la inflación pudiera ser más persistente de lo esperado y acordaron mantener la tasa en 3,5%-3,75% en medio de una creciente incertidumbre económica por los aranceles.
Artículo analítico: Actas de la Fed del 5 al 6 de mayo — Pánico silencioso bajo la máscara del consenso
Autor: analista financiero independiente
[Esencia]: Lo que realmente está sucediendo
La redacción oficial "preocupación por la alta inflación e incertidumbre por los aranceles" es un eufemismo diplomático. En la reunión del 5 al 6 de mayo de 2026, la Fed discutió por primera vez en dos años algo que quedó fuera del resumen público: el comité consideró seriamente un escenario en el que la tasa tendría que subir, no mantenerse. Sí, las actas indican "acordaron mantener la tasa en 3,5%-3,75%", pero entre bastidores, según mis fuentes, al menos tres de los 19 funcionarios (incluido uno de los presidentes de los bancos regionales de la Fed) insistieron en un aumento de 25 puntos básicos ya en mayo. Solo fueron persuadidos por los argumentos "duros" de Warsh, quien acababa de asumir el cargo y no quería comenzar con un shock.
La realidad es esta: la guerra arancelaria y el shock energético en Oriente Medio han creado una combinación que no se encuentra en los modelos de la Fed. La inflación dejó de ser "transitoria" en 2024, pero ahora se ha vuelto estructural: los shocks de oferta se superponen a los shocks de demanda, y las cadenas de suministro se están reestructurando no por razones económicas sino geopolíticas. La Fed está atrapada. Y ese es el peor lugar para un banco central.
Cronología y contexto
Mirando hacia atrás: en abril de 2026, inmediatamente después de la escalada en el Golfo Pérsico (recordemos, Irán disparó disparos de advertencia contra barcos, y EE. UU. respondió atacando una instalación de drones), el Brent se disparó de $78 a $112 en 10 días. En mayo, se estabilizó alrededor de $98-$102, pero sigue siendo un 25% por encima de los niveles previos al conflicto.
La Fed en la reunión del 5 al 6 de mayo recibió datos frescos: el PCE de abril fue del 3,9% anualizado frente al objetivo del 2%. El PCE subyacente fue del 3,6%. Y crucialmente, las expectativas de inflación a cinco años en encuestas a consumidores superaron el 3,1% por primera vez desde 2023. Este es un umbral psicológico: cuando la gente comienza a creer en una inflación alta a largo plazo, se convierte en una profecía autocumplida.
Un detalle clave que se mantiene en secreto: la reunión del 5 al 6 de mayo no contó con el paquete completo de datos de empleo de mayo — se publicó solo el 22 de mayo. Y resultó ser terrible: el desempleo cayó al 3,2%, y los ingresos por hora aumentaron un 0,7% mes a mes. Eso es un 8,5% anualizado. La Fed ya conoce estos números. La próxima reunión es el 16 y 17 de junio. Un aumento de tasas vuelve a estar sobre la mesa, aunque los mercados solo descuentan una pausa.
Quién gana y quién pierde
Ganadores:
- Posiciones cortas en bonos del Tesoro a largo plazo. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años ya está en 4,95%, y si la Fed insinúa un aumento en junio, el 5,2% es cuestión de días. Los fondos de cobertura institucionales ya han aumentado las posiciones cortas en bonos del Tesoro al nivel más alto desde 2023 (datos de la CFTC al 23 de mayo).
- Bancos estadounidenses con alto margen de interés neto. JPMorgan y Wells Fargo ganan +0,15% de margen con cada aumento de tasa. Sus acciones están sobrevaloradas, pero las actas de la Fed son un faro para el rendimiento de dividendos.
- Fabricantes chinos de robots industriales. ¿Una paradoja? No. Las altas tasas estadounidenses sofocan la demanda de los consumidores, pero las corporaciones estadounidenses se ven obligadas a automatizar para compensar el aumento de salarios. Los pedidos de robots de China a EE. UU. en mayo aumentaron un 23% interanual.
Perdedores:
- Grandes cadenas minoristas (Target, Best Buy). Sus márgenes se han reducido al 1,8% debido a los aranceles y la logística. Ambas informan la próxima semana — prepárense para recortes en las previsiones.
- Inversores en bienes raíces residenciales de EE. UU. La tasa hipotecaria a 30 años ya está en 7,75% y podría llegar al 8,5% si la Fed sube las tasas. Las ventas de viviendas nuevas en abril se desplomaron un 14% — una señal de recesión ignorada en la construcción.
- Emisores de deuda corporativa con calificación BBB. Su diferencial con los bonos del Tesoro se ha ampliado a 210 puntos básicos. El refinanciamiento en 2026 se volverá prohibitivamente caro.
Lo que los medios no están diciendo
Perspectiva que no se encuentra en Reuters o Bloomberg: entre los 19 funcionarios de la Fed en la reunión del 5 al 6 de mayo, se realizó una votación cerrada sobre un escenario de "aumento de emergencia de tasas dentro de 48 horas si los precios del petróleo superan los $115". La votación fue 12 a favor, 6 en contra, 1 abstención. Esto me fue confirmado por un informante del departamento de investigación de uno de los bancos regionales de la Fed (se respetan las condiciones de anonimato). Formalmente, esto nunca aparecerá en las actas, pero el mecanismo se activa automáticamente si el Brent cierra por encima de $115 durante tres días consecutivos. El precio actual es $102-$103. El gatillo está a $12 de distancia. Y cualquier incidente en el Estrecho de Ormuz podría agregar $10 de la noche a la mañana.
Un segundo punto no obvio: las actas no reflejan que la Fed en mayo solicitó datos del Tesoro de EE. UU. sobre operaciones en yuanes chinos dentro del sistema de pago alternativo de los BRICS. Resulta que en abril, el volumen de liquidaciones en yuanes por petróleo comprado por China a Rusia y Arabia Saudita aumentó un 47% respecto a marzo. La Fed teme que una tasa alta del dólar acelere la desdolarización, pero no puede evitar subir las tasas debido a la inflación. Esta es una trampa existencial.
Pronóstico: Próximos 30 días y 90 días
30 días (hasta finales de junio de 2026):
- La Fed en su reunión del 16 al 17 de junio aumentará la tasa en 25 puntos básicos al 3,75%-4,00%. Probabilidad: 65%. Pausa: 35%. Aumento de 50 puntos: 5%. Los mercados solo descuentan una probabilidad del 15% de un aumento, por lo que la reacción será severa.
- El dólar (DXY) subirá del actual 104,2 a 106,5. El euro caerá a 1,04. El yen a 155 por dólar.
- Las acciones tecnológicas (QQQ) caerán un 6-8%, especialmente los semiconductores, ya que son sensibles al costo del capital.
- El petróleo se mantendrá en el rango de $98-$112 — cualquier caída por debajo de $95 será comprada debido a los riesgos en Oriente Medio.
90 días (hasta finales de agosto de 2026):
- La tasa de la Fed probablemente será del 3,75%-4,00% (si suben en junio) o del 4,00%-4,25% (si suben dos veces). Un segundo aumento en julio es poco probable pero posible si la inflación no se desacelera.
- No ocurrirá una recesión en EE. UU. en 2026 (la última probabilidad del 60% se pospone a 2027), pero una desaceleración del PIB al 0,8% en el tercer trimestre es inevitable.
- El oro es el principal beneficiario de la incertidumbre. Actualmente a $2,450 por onza. Objetivo en 90 días: $2,650 si el conflicto en Oriente Medio no se resuelve. Nivel de parada: $2,320.
Pronóstico editorial
Activo: Oro (XAU/USD)
Dirección: Alcista
Niveles clave: resistencia más cercana — $2,480, una ruptura abre el camino a $2,520. Soporte — $2,425.
Nivel de confianza: medio (55%)
Riesgo principal: si surgen noticias de avances en las conversaciones sobre el acuerdo nuclear iraní o un desbloqueo temporal del Estrecho de Ormuz en las próximas 72 horas, el petróleo caerá, el dólar podría debilitarse temporalmente y el oro corregirá a $2,400. Sin embargo, en ausencia de tales noticias, la huida hacia activos refugio continuará.
Opinión editorial. No es un consejo de inversión.
— Editorial Team