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Amenaza de Tormenta Solar: GPS, Redes Eléctricas en Riesgo

Un nuevo informe científico del Reino Unido describe los posibles impactos de una tormenta solar centenaria en la infraestructura crítica, incluyendo redes eléctricas, satélites y sistemas GPS. Aunque no apocalíptico, tal evento podría causar una disrupción tecnológica generalizada que dure días o semanas.

¿Podría una Tormenta Solar Inutilizar tu GPS?
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# Qué podría hacerle a tu teléfono, GPS y red eléctrica una tormenta solar centenaria

Imagina despertarte y descubrir que el GPS de tu teléfono no sirve de nada, los vuelos cancelados en todo el mundo y partes de la red eléctrica fuera de servicio: no por un ciberataque, sino porque el sol estornudó. Un nuevo informe científico advierte que una tormenta solar en el peor de los casos, de las que ocurren una vez cada 100-200 años, podría dejar fuera de combate satélites, interferir señales de navegación e incluso dañar transformadores eléctricos durante meses. Aunque no acabará con el mundo, podría interrumpir seriamente la tecnología invisible de la que dependemos a diario.

El sistema meteorológico oculto del Sol

La mayoría consulta el tiempo antes de salir, pero pocos piensan en el «clima espacial», que nace del sol. Imagina el sol como un enorme caldero burbujeante de energía magnética. A veces, erupciona con destellos (ráfagas intensas de luz) o lanza miles de millones de toneladas de gas cargado al espacio, algo llamado eyección de masa coronal o CME. Cuando estos fenómenos impactan la Tierra, interactúan con nuestro campo magnético y la atmósfera, generando lo que los científicos denominan tormentas geomagnéticas.

Estas tormentas no se parecen a la lluvia o el viento. En su lugar, inducen corrientes eléctricas en estructuras metálicas largas —como líneas de alta tensión y cables submarinos— y saturan el espacio cercano a la Tierra con radiación capaz de freír la electrónica de los satélites. El ejemplo reciente más potente ocurrió en mayo de 2024, cuando errores en el GPS le costaron a los agricultores de EE. UU. 500 millones de dólares en productividad perdida en solo unos días.

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Las redes eléctricas: más vulnerables de lo que crees

Durante una tormenta geomagnética grave, el campo magnético de la Tierra se tambalea como una brújula agitada. Este movimiento genera corrientes eléctricas adicionales en las líneas de alta tensión, sobre todo en regiones de alta latitud como Canadá, Escandinavia y el norte de EE. UU. Si esas corrientes se vuelven demasiado intensas, pueden sobrecargar los transformadores, esas enormes cajas que regulan el voltaje en la red.

A diferencia de un fusible que puedes cambiar en casa, algunos de estos transformadores pesan cientos de toneladas y tardan meses en fabricarse y enviarse. El informe del Reino Unido de 2026 advierte que una tormenta en el peor de los casos no solo provocaría apagones inmediatos, sino que también envejecería el equipo crítico más rápido, reduciendo la fiabilidad de la red durante años.

Los satélites en la línea de fuego

Los satélites que orbitan la Tierra están en primera línea de fuego. Durante las tormentas solares, sufren dos amenazas principales:

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  • Daños por radiación: Partículas de alta energía pueden alterar los chips informáticos o degradar los paneles solares, acortando la vida útil de un satélite en años.
  • Arrastramiento atmosférico: Los rayos X solares calientan la atmósfera superior de la Tierra, haciendo que se expanda como un globo. Esto aumenta el rozamiento en los satélites de órbita baja, frenándolos y atrayéndolos hacia la reentrada.

Ya hemos visto esto en acción. En febrero de 2022, SpaceX perdió 40 satélites Starlink recién lanzados cuando una tormenta geomagnética menor expandió la atmósfera lo suficiente como para arrastrarlos antes de que pudieran estabilizarse. Una tormenta de nivel centenario podría eliminar docenas —o incluso cientos— de satélites, incluidos los usados para previsiones meteorológicas, televisión y comunicaciones militares.

Cuando tu GPS —y tu vuelo— se queda mudo

Muchos sistemas dependen del tiempo ultrapreciso de los satélites GPS. Durante los destellos solares, el ruido de radio del sol puede ahogar estas señales débiles, especialmente en el lado iluminado de la Tierra. Esa interrupción puede durar una hora, pero durante una tormenta geomagnética completa, la ionosfera (la capa de la atmósfera superior que refleja ondas de radio) se vuelve caótica, rompiendo el enlace entre los receptores en tierra y los satélites durante días.

Esto afecta a mucho más que las indicaciones para conducir. La agricultura moderna usa GPS para plantar cultivos con precisión de centímetros. Los aviones lo emplean para navegar sobre océanos. Incluso las redes financieras dependen de las marcas de tiempo GPS para procesar transacciones. Y aunque tu teléfono móvil siga funcionando, las radios de aviación y marítimas de largo alcance (en bandas VHF/UHF) podrían silenciarse, obligando a las aerolíneas a cancelar vuelos —en parte por seguridad y en parte porque las tripulaciones podrían exponerse a niveles elevados de radiación a gran altitud.

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¿Qué significa esto para la gente de a pie?

Probablemente no perderás la electricidad para siempre ni tu teléfono se derretirá. Pero una gran tormenta solar podría implicar:

  • Sin GPS durante varios días, interrumpiendo entregas, servicios de ridesharing y emergencias.
  • Apagones regionales de horas o días, sobre todo en zonas del norte.
  • Retrasos o cancelaciones de vuelos por pérdida de comunicaciones y preocupaciones por radiación.

¿La buena noticia? Los científicos mejoran en predecir estas tormentas. Con telescopios vigilando el sol las 24 horas, solemos tener 12-48 horas de aviso: tiempo suficiente para que los operadores de redes protejan el equipo y los controladores de satélites pongan los sistemas en modo seguro.

Lecciones clave

  • Una tormenta solar en el peor de los casos ocurre aproximadamente una vez cada 100-200 años y podría interrumpir gravemente la tecnología moderna.
  • Las redes eléctricas, satélites y GPS son los más vulnerables: no por destrucción, sino por fallos temporales o desgaste acelerado.
  • El evento de mayo de 2024 causó 500 millones de dólares en pérdidas agrícolas, mostrando que incluso tormentas moderadas tienen impacto económico real.
  • No estamos indefensos: las alertas tempranas permiten a los operadores tomar medidas protectoras.
  • El riesgo personal es bajo, pero la disrupción social podría extenderse a transporte, finanzas y cadenas de suministro.

— Editorial Team

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