# Las tropas de EE.UU. abandonan Siria, poniendo fin a una década de presencia militar
Los últimos soldados de EE.UU. han abandonado Siria, entregando sus bases al gobierno sirio. Esto marca un cambio importante en Oriente Medio, poniendo fin a una presencia militar que comenzó hace diez años y reconfigurando quién controla el noreste de la región, rico en petróleo.
Durante años, EE.UU. tuvo tropas en Siria para combatir a un grupo terrorista llamado ISIS. ISIS, también conocido como ISIL, era una organización extremista que controlaba grandes áreas y cometía actos de violencia terribles. EE.UU. colaboró con una fuerza de combate local, las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), lideradas por grupos kurdos. Esta alianza ayudó a derrotar a ISIS, pero también creó una situación complicada en la que partes de Siria no estaban bajo el control del gobierno central en Damasco.
Qué ha cambiado en el terreno
La última caravana de personal y equipo de EE.UU. salió de la base aérea de Qasrak, en el noreste de Siria, esta semana. Esto completó un proceso que comenzó a principios de este año. Ahora, el ejército nacional sirio controla todos los sitios militares donde antes estaban estacionados los estadounidenses.
No se trata solo de edificios vacíos. Es parte de un acuerdo más amplio entre el gobierno sirio y las SDF. Los aspectos clave de ese acuerdo incluyen:
- Los combatientes kurdos de las SDF se están integrando en el ejército nacional sirio.
- Las fuerzas de seguridad sirias ahora están desplegadas en las principales ciudades del noreste, como Hasakah y Qamishli.
- El control de los pasos fronterizos e instituciones civiles, como las administraciones locales, ha sido transferido de nuevo a Damasco.
Piensa en ello como un barrio que tenía su propio equipo de seguridad independiente y gestión. Ahora, la policía oficial de la ciudad y las oficinas gubernamentales se están instalando de nuevo para dirigir las cosas directamente.
Por qué esto importa más allá de Siria
Este cambio altera el rol de Siria en el escenario global. El pasado noviembre, Siria se unió oficialmente a la coalición internacional contra ISIS. Eso significa que ahora Siria es vista como un socio en la lucha contra el terrorismo, en lugar de un problema. Este nuevo estatus ayudó a eliminar la principal razón por la que EE.UU. mantenía tropas en el país.
El ejército de EE.UU. afirmó que la retirada fue una "transición deliberada y basada en condiciones". El gobierno sirio dice que se hizo en plena coordinación con EE.UU., señalando las relaciones mejoradas desde una reunión entre los presidentes sirio y de EE.UU. el año pasado.
Los analistas señalan que la última caravana de EE.UU. viajó a través de Jordania, no de Irak, probablemente para evitar posibles ataques de grupos armados en la región respaldados por Irán. Esto muestra la compleja red de alianzas y conflictos que persiste en la zona.
Puntos clave
- La presencia militar de EE.UU. en Siria, que comenzó en 2014, ha terminado oficialmente.
- El gobierno sirio ahora tiene control militar total sobre su territorio del noreste, que antes gestionaban fuerzas lideradas por kurdos.
- Un acuerdo de integración política y militar está incorporando a los combatientes kurdos al ejército nacional y devolviendo el control estatal a ciudades y fronteras.
- El nuevo rol de Siria como miembro de la coalición anti-ISIS alteró el cálculo internacional para mantener tropas de EE.UU. allí.
- La retirada fue coordinada entre EE.UU. y Siria, lo que sugiere un cambio en su relación diplomática.
¿Qué significa esto para la gente común?
Para los sirios, esto probablemente significa un país más unificado bajo un gobierno central, aunque la estabilidad a largo plazo de ese arreglo está por verse. Para el mundo, reduce la posibilidad de un enfrentamiento directo entre fuerzas de EE.UU. y sirias en la región. También significa que la lucha global contra grupos extremistas como ISIS ahora involucrará a Siria como un socio declarado, lo que podría cambiar la forma en que se gestiona ese esfuerzo.
— Editorial Team