Irán negocia con EE.UU. bajo control directo del líder supremo Jamenei
Un alto funcionario del CGRI informó que el diálogo con EE.UU. sobre la escalada regional se lleva a cabo bajo el control personal de Mojtaba Jamenei, y Teherán no tiene intención de hacer concesiones bajo la presión de Washington.
Aquí hay un análisis escrito desde la perspectiva de alguien que entiende: cuando el nombre de Mojtaba Jamenei surge en la política iraní, no se trata de un detalle burocrático, sino de un cambio tectónico en la estructura de poder, cuyas consecuencias se extenderán mucho más allá del acuerdo nuclear.
[La Esencia]: Lo que realmente está sucediendo
La noticia de que las negociaciones con EE.UU. se llevan a cabo bajo el control directo de Mojtaba Jamenei —el hijo del líder supremo y su sucesor más probable— no es una aclaración procesal. Es una señal oficial del fin de la era del "doble poder" en Irán. Hasta mayo de 2026, el proceso de negociación estaba supervisado por el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Akbar Ahmadian, quien reportaba tanto al líder supremo como al presidente Masud Pezeshkian. Ahora, todos los canales de comunicación —suizo, omaní y el oficioso catarí— están directamente vinculados al hombre de 57 años, Mojtaba, que nunca ha ocupado un cargo electo pero que ha construido metódicamente una vertical de poder paralela desde 2022 a través del mando del CGRI y los gigantescos fondos "Setad" y "Bonyad Mostazafan", que controlan activos por valor de 120 mil millones de dólares. El significado práctico de esta medida: Irán ha trasladado las negociaciones del plano diplomático al militar-político. Ahora, cada punto del orden del día —desde el calendario de enriquecimiento de uranio hasta el bloqueo naval— es aprobado por un hombre cuya carrera se forjó no en el Ministerio de Relaciones Exteriores, sino en la inteligencia del CGRI y el patronato del santuario del Imam Reza. Esto significa que Teherán ya no separa las negociaciones sobre el programa nuclear de las negociaciones sobre seguridad regional; se combinan en un solo paquete llamado "Gran Acuerdo-3", y se excluye la negociación fragmentada.
Cronología y contexto
La transferencia formal de autoridad no ocurrió el 19 de mayo, cuando la noticia llegó a los medios, sino mucho antes. Ya el 3 de abril de 2026, diez días después de que el ayatolá Alí Jamenei, de 83 años, fuera hospitalizado por una exacerbación de una enfermedad crónica (según la información disponible, es cáncer de próstata en una etapa que requiere monitoreo médico constante), Mojtaba convocó una reunión a puerta cerrada en el complejo Beit Rahbari. Estuvieron presentes el comandante del CGRI, Hossein Salami; el jefe de inteligencia del CGRI, Mohammad Kazemi; y el comandante de la Fuerza Quds, Ismail Qaani. Ahmadian no fue invitado. Fue allí donde se tomó la decisión de consolidar las vías de negociación bajo un mando único. El 28 de abril tuvo lugar la primera reunión en Mascate, donde la delegación iraní estaba formalmente encabezada por el viceministro de Relaciones Exteriores, Mayid Tajt-Ravanchi, pero en realidad cada paso se coordinaba a través de un canal de comunicación seguro con la oficina de Mojtaba. En la reunión, la parte iraní presentó un ultimátum: EE.UU. debe retirar la Quinta Flota más allá de una zona de 50 millas del estrecho de Ormuz, descongelar 14 mil millones de dólares en activos iraníes en bancos europeos y surcoreanos, y cesar el apoyo a la operación israelí "Ha-Gefen" a cambio del compromiso de Irán de no bloquear completamente el estrecho y permitir la entrada de inspectores del OIEA en las instalaciones de Natanz y Fordow, pero sin acceso a las bases militares del CGRI. EE.UU. se negó, y el 16 de mayo, tras el fracaso de la ronda omaní, la parte iraní transmitió a través de Suiza el memorando que precedió al ataque contra "Baraka" y la explosión cerca del estrecho de Bab el-Mandeb.
Quién gana y quién pierde
Ganadores:
- El CGRI como institución. La consolidación del proceso de negociación en manos de Mojtaba significa que el Cuerpo obtiene control directo sobre los flujos de exportación que antes estaban parcialmente regulados por el gobierno de Pezeshkian. Los ingresos de las exportaciones de petróleo en la sombra, que alcanzan los 45 mil millones de dólares al año, ahora pasan completamente por estructuras controladas por el CGRI.
- China. El cierre del proceso de negociación en torno a Mojtaba simplifica la interacción de Pekín con Teherán: los chinos prefieren tratar con un centro único de toma de decisiones en lugar de luchas internas entre facciones. El contrato de 18 mil millones de dólares para el desarrollo del campo South Pars, estancado debido a contradicciones entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y el CGRI, se desbloqueará en 60 días.
- Rusia. El cierre de las negociaciones al presidente reformista Pezeshkian significa que Moscú gana un intermediario monopolístico en la forma del CGRI, en lugar de un competidor diplomático.
Perdedores:
- El presidente Pezeshkian y el campo reformista. Su capital político, basado en la promesa de un avance diplomático, queda anulado. Pezeshkian sigue siendo una figura ceremonial cuya firma solo se necesita para decretos protocolarios. La administración presidencial ya ha recortado el gasto en un 30%, despidiendo a 1.200 empleados.
- La Unión Europea. La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, pasó cuatro meses construyendo un diálogo con el equipo de Pezeshkian a través de la misión en Viena. Ahora ese canal es inútil, y Bruselas pierde 4.200 millones de dólares en posibles contratos comerciales que se estaban discutiendo bajo el mecanismo de elusión de sanciones INSTEX.
- Corea del Sur. Los activos iraníes congelados de 7 mil millones de dólares en el Banco de Corea eran una moneda de cambio. Mojtaba, a diferencia de los diplomáticos de Pezeshkian, no está interesado en descongelarlos a través de Seúl: exige la transferencia de fondos directamente a bancos omaníes y cataríes, dejando a los coreanos sin influencia.
Lo que los medios no están diciendo
El primer y más crítico dato no evidente: Mojtaba Jamenei no está negociando con la administración Trump, sino con un equipo de transición que, según sus cálculos, llegará al poder después de las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre de 2026. Según una fuente en la oficina del líder supremo, la inteligencia iraní estima la probabilidad de que los republicanos pierdan completamente el control de la Cámara de Representantes en un 62%, y Teherán está alargando deliberadamente las negociaciones, esperando que llegue una mayoría demócrata con la que, según Beit Rahbari, será más fácil alcanzar un acuerdo a largo plazo.
El segundo hecho poco reportado: el control personal de Mojtaba sobre las negociaciones está directamente vinculado al tema de la sucesión. El ayatolá Alí Jamenei, cuya salud se deterioró bruscamente en abril, encargó a su hijo completar el "Gran Acuerdo" antes de la transferencia de poder, para que la Asamblea de Expertos tenga un argumento indiscutible a favor de Mojtaba: "logró que Estados Unidos retrocediera sin guerra". Esto convierte las negociaciones de un proceso de política exterior en un elemento de la lucha política interna por el puesto de líder supremo.
Tercero: la vía financiera de las negociaciones es mucho mayor de lo que se informa. Además de descongelar activos, Mojtaba busca garantías de EE.UU. de no interferencia en las operaciones de los bancos iraníes (incluidos Bank Melli y Bank Saderat) en el mercado de financiación comercial en Asia. Esto implica un volumen de negocio anual de 28 mil millones de dólares, que actualmente pasa a través de estructuras fantasma en los EAU y Turquía con una comisión del 7-9%. Legalizar este flujo mediante el retorno al sistema SWIFT ahorraría a Irán unos 2.500 millones de dólares al año.
Pronóstico: próximos 30 días y 90 días
30 días (hasta el 18 de junio de 2026):
Las negociaciones llegarán a un punto muerto, pero sin ruptura. Mojtaba continuará la táctica de "escalada para negociar": el CGRI llevará a cabo otro ataque selectivo contra infraestructura en los EAU o Arabia Saudita para aumentar las apuestas. Pezeshkian intentará recuperar la iniciativa mediante una declaración pública sobre su disposición a mantener conversaciones directas con EE.UU., pero será frenado por Beit Rahbari. El ayatolá Jamenei no aparecerá en público el 4 de junio, aniversario de la muerte de Jomeini, lo que alimentará los rumores sobre su incapacidad y provocará un aumento de la tensión dentro de la Asamblea de Expertos. Los precios del crudo Brent fluctuarán en el rango de 114-118 dólares por barril, reflejando una prima por la incertidumbre.
90 días (hasta el 17 de agosto de 2026):
A mediados de agosto llegará el momento de la verdad. El ayatolá Jamenei morirá o transferirá oficialmente algunos poderes a su hijo, lo que desencadenará la elección de un nuevo líder supremo en la Asamblea de Expertos. Mojtaba, con el proceso de negociación con EE.UU. y el control del CGRI en su cartera, será el principal candidato, pero no sin oposición: su rival será el ayatolá Alireza Arafi, apoyado por parte del clero de Qom. Las negociaciones externas se convertirán en rehenes de la lucha interna. Si Mojtaba gana, ofrecerá a EE.UU. un "acuerdo global": Irán se abstiene de bloquear el estrecho de Ormuz y limita el apoyo a los hutíes a cambio de la eliminación total de las sanciones y el reconocimiento de la esfera de influencia iraní en Irak y Siria. Si Arafi gana, el CGRI podría separarse del control civil y las negociaciones se descarrilarán definitivamente. En cualquier caso, el mundo está presenciando el nacimiento de un nuevo Irán: un estado donde la línea entre la diplomacia y la operación militar se difumina por completo, y las llaves de la guerra y la paz están en manos de un hombre cuya carrera comenzó no en un ministerio, sino en los cuarteles de inteligencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
— Editorial Team