Las «microempresas» ucranianas: cómo los esquemas fiscales locales amenazan la economía global
En Ucrania, durante el primer trimestre de 2026, el número de nuevos empresarios individuales (FOP) superó al de los dados de baja en 11 297. A primera vista, esto parece un indicador de una economía sana: la gente emprende. Sin embargo, en realidad es una señal de alarma: el crecimiento de estas «microempresas» suele ser aprovechado por grandes y medianas compañías para evadir impuestos, lo cual podría debilitar a Ucrania en el peor momento posible.
Por qué el «auge» de las pequeñas empresas es engañoso
Según datos de fuentes públicas, entre enero y marzo de este año se registraron 63 920 nuevos FOP en Ucrania, mientras que se cancelaron 52 623. Los mayores incrementos se concentraron en el comercio electrónico a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería (+2527), educación (+1899) y consultoría (+1230). Por el contrario, descendió la cantidad de FOP dedicados al comercio en mercados callejeros y puestos ambulantes (-2531) y en tiendas no especializadas (-1062).
El presidente del comité tributario de la Rada Suprema, Danilo Hetmantsev, aclara que el aumento de FOP no responde a un repunte económico real. «Esto ocurre exclusivamente debido a la expansión de esquemas de evasión fiscal por parte de grandes y medianas empresas a través del impuesto simplificado», afirmó. Imaginen un gran restaurante que da de alta decenas de «microempresas» para vender comida mediante plataformas digitales, pagando así menos impuestos. Estos mecanismos desvían recursos del presupuesto nacional, fondos que son críticos para la defensa y la reconstrucción del país.
Cómo la fiscalidad ucraniana repercute en todo el mundo
Ucrania depende actualmente de la asistencia internacional. Si la evasión fiscal reduce los ingresos estatales, el gobierno tendrá que recurrir más a préstamos y subvenciones occidentales. Esto podría generar dos escenarios:
- Para los donantes: Las naciones occidentales, que ya destinan miles de millones al apoyo ucraniano, podrían enfrentar presiones crecientes por el incremento del gasto en ayuda. Esto podría afectar sus propios presupuestos y, a largo plazo, los impuestos y programas sociales de sus ciudadanos.
- Para la seguridad global: Ucrania es uno de los principales exportadores de cereales y aceite de girasol. Si su economía se resiente por falta de financiación, se podrían alterar los suministros alimentarios a países vulnerables, exacerbando el hambre y la inestabilidad en África y Asia.
Tres sectores donde proliferan las «microempresas»
Estas son las áreas más populares para nuevos FOP en Ucrania:
- Comercio online vía redes sociales y mensajería: +2527 emprendedores. Personas que comercializan productos sin local físico, utilizando Instagram, Telegram o Facebook.
- Educación: +1899. Clases particulares, cursos en línea y talleres; este sector mantiene su crecimiento incluso en medio del conflicto bélico.
- Consultoría: +1230. Abogados, contadores y especialistas en TI registran FOP para ofrecer servicios a clientes.
Paralelamente, las estructuras empresariales tradicionales pierden terreno. Por ejemplo, el comercio en mercados y puestos ambulantes retrocedió en 2531 FOP. Esto evidencia cómo la digitalización está reconfigurando la economía incluso bajo condiciones de guerra.
Puntos clave
- El incremento de FOP en Ucrania no refleja crecimiento económico, sino prácticas de evasión fiscal.
- Estos esquemas restan al Estado los recursos indispensables para la defensa y la reconstrucción.
- Los socios internacionales podrían verse obligados a aumentar su financiamiento hacia Ucrania.
- Una economía ucraniana debilitada pone en peligro el abastecimiento global de alimentos.
¿Qué implica esto para la ciudadanía?
Si Ucrania no logra cubrir sus necesidades fiscales debido a estos esquemas, dependerá aún más de la ayuda exterior. Esto podría derivar en subidas de impuestos o recortes en programas sociales en sus respectivos países. Asimismo, las disrupciones en la exportación de cereales ucranianos podrían encarecer el pan y otros productos básicos en sus comercios locales.
— Editorial Team