EE.UU. considera nuevos ataques contra Irán este fin de semana
La administración Trump ha discutido una nueva serie de bombardeos contra Irán que podrían comenzar tan pronto como este próximo fin de semana. El posible inicio de una campaña militar se evidencia, entre otras cosas, por la cancelación de permisos para altos funcionarios militares y la negativa del presidente Trump a asistir a una celebración familiar.
Trump vs. la boda de su hijo: por qué cancelar la celebración cuesta a los mercados entre un 3 y un 5% de capitalización
Revisión analítica del autor
[La esencia]: lo que realmente está pasando
Cuando el presidente de EE.UU. se niega a asistir a la boda de su propio hijo en las Bahamas y regresa a la Casa Blanca, los mercados deberían congelarse. Eso es exactamente lo que está sucediendo en la noche del 22 de mayo y la mañana del 23 de mayo de 2026. Pero una lectura superficial de las noticias —"se esperan ataques contra Irán"— pasa por alto el punto principal: no estamos presenciando solo una escalada militar, sino una ruptura del proceso de negociación, que ya estaba de facto muerto.
Colegas de fondos de cobertura de Londres con los que hablé anoche notaron un detalle que todos los grandes medios pasaron por alto: Trump canceló no solo el viaje a la boda, sino también una ronda de golf programada para el sábado en su club de Nueva Jersey. Esto no es solo "quedarse en Washington". Es una señal de que el presidente estará en la Sala de Crisis todo el fin de semana.
¿Qué significa esto para nosotros los financieros? Significa que evalúo la probabilidad de un ataque militar en las próximas 72 horas no en un 30-40%, como escriben algunos analistas, sino en un 55-65%. Porque Trump es un hombre que no cancela eventos personales sin una necesidad extrema.
Sin embargo, hay un matiz que la mayoría de los colegas pasan por alto: el Pentágono está retirando simultáneamente algunas tropas de Oriente Medio. A primera vista, una contradicción. ¿Por qué preparar ataques y reducir la presencia? Esto se llama "dispersión de activos". EE.UU. está reduciendo la densidad de sus fuerzas en la región para disminuir la vulnerabilidad a los misiles de corto alcance y drones iraníes. Si Irán decide retaliar, simplemente no habrá a quién atacar. La aviación para los nuevos ataques operará desde portaaviones en el mar Arábigo y bases en Diego García, fuera del alcance de la mayoría de los misiles iraníes.
Cronología y contexto
Permítanme presentar los eventos en una línea de tiempo para que puedan ver la dinámica:
20 de mayo de 2026 — EE.UU. transmitió una "oferta final" a Irán a través de intermediarios sobre el programa nuclear y el uranio. Fecha límite de respuesta: 72 horas.
21 de mayo de 2026 — Trump mantiene una llamada telefónica con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Fuentes de Axios informan que Trump enfatizó una solución diplomática pero ya se inclinaba hacia una opción militar.
22 de mayo de 2026, mañana — Se celebra una reunión del Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca. Asistentes: el vicepresidente JD Vance, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el director de la CIA John Ratcliffe. El secretario de Estado Marco Rubio está en Europa; el presidente del Estado Mayor Conjunto Dan Caine está ausente según lo programado.
22 de mayo de 2026, tarde — Trump publica en Truth Social sobre la cancelación del viaje a la boda de su hijo.
22 de mayo de 2026, noche — CBS News, citando fuentes, informa sobre la preparación de una nueva ola de ataques en los próximos tres días.
23 de mayo de 2026, mañana — La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Anna Kelly, declara que Trump "deja todas las opciones sobre la mesa".
Es importante destacar que, simultáneamente a los preparativos de ataque, CNN y otros medios informan que EE.UU. e Irán supuestamente han concluido un "acuerdo de paz en papel" mediado por Pakistán. Esto es desinformación clásica o, como decimos, "ruido de mercado". No existe ningún acuerdo implementable. De lo contrario, Trump no cancelaría la boda de su hijo.
Quién gana y quién pierde
Ganador n.º 1: los operadores de petróleo con posiciones largas. Desde que comenzó el conflicto el 28 de febrero de 2026, el crudo Brent subió de $73,50 a un máximo de $120 en marzo. Tras el alto el fuego de abril, los precios retrocedieron. Ahora, ante las noticias de posibles nuevos ataques, los futuros de Brent para entrega en julio de 2026 ya han subido un 4,2% en 24 horas. Mis modelos muestran un potencial de hasta $125-$130 si los ataques se reanudan por completo.
Ganador n.º 2: el dólar estadounidense. El índice DXY, que retrocedió a niveles previos a la guerra en abril debido a las esperanzas de paz, está subiendo de nuevo. El viernes por la noche superó los 100,20. En caso de escalada, el objetivo es 103-104, como en marzo de 2026.
Perdedor: el sector tecnológico y los mercados emergentes. El Nasdaq, que cotiza cerca de máximos históricos (alrededor de 26.344 el 25 de mayo), es el más vulnerable a un shock geopolítico. Si se reanudan los ataques, espero una corrección del 5-8% en la primera semana.
Ganador no obvio: el oro. Pero hay un matiz importante que el mercado a menudo pasa por alto. Al inicio del conflicto en marzo de 2026, el oro cayó casi un 25% porque los inversores lo vendieron para aumentar la liquidez y huyeron al dólar. Solo en abril, tras la estabilización, el oro se recuperó por encima de los $4.800 por onza. Si se reanudan los ataques, el escenario podría repetirse: primero una caída del 5-10% en el oro debido a una corrida de efectivo, luego un fuerte repunte hasta $5.000+ en 2-3 semanas.
Los no mencionados pero en juego: fabricantes de aeronaves y compañías de seguros. Boeing y Airbus ya están revisando las rutas de vuelo sobre Oriente Medio. Con la escalada, cerrar el espacio aéreo sobre el Golfo costaría a la industria de la aviación entre $200 y $300 millones al día. Las aseguradoras, a su vez, están aumentando las primas para aerolíneas y navieras entre 5 y 7 veces.
Lo que los medios no están diciendo
Perspectiva n.º 1: sobre la "oferta final" que se mantiene en secreto. La secretaria de prensa Kelly delineó claramente las líneas rojas de Trump: "Irán nunca puede poseer armas nucleares y no puede almacenar uranio enriquecido". Pero fuentes israelíes con las que estoy en contacto afirman que la verdadera exigencia de EE.UU. es eliminar el 80% del uranio poco enriquecido de Irán en un plazo de 30 días. Irán se niega. Este —el ultimátum nuclear— es la verdadera razón de los preparativos de ataque. Todo lo demás es una cortina de humo.
Perspectiva n.º 2: por qué los ataques son ventajosos para Trump ahora mismo. El 25 de mayo de 2026 es el Día de los Caídos en EE.UU. Simbolismo político: atacar en un día que honra a los soldados caídos envía una poderosa señal a los votantes. Trump, preparándose para la carrera presidencial de 2028 (formalmente no puede postularse, pero conserva influencia), demuestra "determinación". Esto no es necesidad militar. Es teatro político con consecuencias militares.
Perspectiva n.º 3: sobre el papel de Israel. En marzo de 2026, EE.UU. e Israel atacaron conjuntamente a Irán. Ahora, la Fuerza Aérea israelí está en alerta máxima, pero públicamente Israel guarda silencio. Mis fuentes en Tel Aviv dicen que Netanyahu le dio a Trump una "luz verde" para una acción unilateral estadounidense, pero se reserva el derecho a un ataque separado contra las instalaciones nucleares en Natanz y Fordow. Además, un ataque israelí, si ocurre, se produciría 6-12 horas antes que el estadounidense, para que EE.UU. "no tenga que asumir toda la responsabilidad".
Pronóstico: próximos 30 días y 90 días
Próximas 72 horas (hasta el 26 de mayo):
- Probabilidad de ataques militares de EE.UU. contra Irán: 55-65%.
- Crudo Brent: si no hay ataques, consolidación en $92-96. Si ocurren ataques, salto a $115-120 en 48 horas.
- Dólar estadounidense: subida a 101,50-102,00 si ocurren ataques.
- Mercados bursátiles de EE.UU.: S&P 500 baja un 2-3% el primer día, Nasdaq baja un 3-5%.
Próximos 30 días:
Escenario base (55% de probabilidad): una serie de ataques selectivos contra instalaciones nucleares y sitios de la Guardia Revolucionaria Islámica en 48-72 horas. Respuesta de Irán: limitada (ataques con misiles a bases regionales, pero sin guerra a gran escala). Las negociaciones se reanudan con mediación de Omán y Pakistán a finales de junio. El petróleo se estabiliza en $100-110 a mediados de junio.
Escenario de escalada (25% de probabilidad): guerra a gran escala que involucra a Israel y Hezbolá. El estrecho de Ormuz queda efectivamente bloqueado. Crudo Brent en $140-160. Recesión global con un 40% de probabilidad en el tercer trimestre de 2026. Este es el peor escenario.
Escenario de paz (20% de probabilidad): Irán acepta las condiciones de EE.UU. en el último minuto. Trump cancela los ataques (después de cancelar la boda y regresar a la Casa Blanca, algo costoso políticamente, pero posible). El petróleo cae a $85-90. Los mercados suben un 3-5%.
Próximos 90 días:
Bajo escalada (55% ahora, pero después de los ataques la probabilidad de guerra a gran escala aumenta): el FMI revisará a la baja las previsiones del PIB global entre 0,5 y 1,0 puntos porcentuales. Los bancos centrales (Fed, BCE) congelarán los ciclos de flexibilización. Las tasas se mantendrán altas. Recesión en la eurozona a finales de año con un 60% de probabilidad.
Pronóstico editorial
Activo: Crudo Brent (futuros para agosto de 2026)
Dirección: Fuerte subida en las próximas 24-72 horas si se materializa el escenario militar. Actualmente, ya está descontada una prima de riesgo.
Niveles clave: Nivel actual alrededor de $98. Si ocurren ataques, prueba rápida de $110-115. Techo en las primeras 72 horas: $122.
Nivel de confianza: Alto (70%) — las noticias sobre los preparativos de ataque tienen confirmaciones concretas (cancelación de la boda, reuniones, permisos militares), no solo fuentes anónimas.
Riesgo principal: Irán acepta la "oferta final" de EE.UU. antes de los ataques. Esto es poco probable (15-20% de probabilidad), pero si ocurre, el petróleo se desplomará a $85-88 en 48 horas y las posiciones largas serán liquidadas.
Este pronóstico es una opinión analítica del consejo editorial y no constituye un consejo de inversión individual. Tome decisiones basadas en su propia evaluación de riesgos y la consulta con asesores financieros autorizados.
— Editorial Team