Se espera que la inflación PCE de EE. UU. se acelere al 3,8% anual debido a los precios de la energía
Los expertos pronostican que el índice PCE subyacente aumentará un 0,3% en abril, elevando la inflación anual al 3,2%. Sin embargo, se proyecta que la inflación PCE general se acelere al 3,8% interanual debido a un fuerte aumento en los precios de la gasolina y los alimentos en medio de la crisis en el Estrecho de Ormuz.
PCE al 3,8%: por qué la Fed no puede subir ni mantener las tasas
[La clave]: lo que realmente está sucediendo
El pronóstico de RBC y Oxford Economics de que la inflación PCE general aumentará al 3,8% interanual en abril no es solo una observación estadística. Es un momento de la verdad para el nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh.
Las cifras son las siguientes: la inflación PCE subyacente subirá un 0,3% mensual, elevando la tasa anual al 3,2%. Pero el PCE general, que incluye energía y alimentos, aumentará un 0,5% mensual, alcanzando el 3,8% interanual, el nivel más alto desde mayo de 2023.
Para contexto: en marzo, el PCE general se situó en el 3,2%. Un aumento de 0,6 puntos porcentuales en un mes es una aceleración grave.
¿Por qué es crítico? El PCE es el indicador de inflación preferido de la Fed. Y si muestra un 3,8% frente a un objetivo del 2%, el comité de fijación de tasas está formalmente obligado a endurecer la política. Pero al mismo tiempo, se espera que el gasto real de los consumidores en abril se contraiga un 0,1%. La economía se desacelera mientras la inflación se acelera: un dilema clásico de estanflación.
Cronología y contexto
- 12 de mayo de 2026: se publican los datos del IPC de abril. Las cifras sorprenden a los mercados: la inflación general se acelera al 3,8% interanual y la subyacente al 2,7%. La gasolina y los alimentos son los principales impulsores.
- 12-22 de mayo: los analistas revisan los pronósticos del PCE. Oxford Economics publica su nowcast, esperando el PCE más alto desde principios de 2023.
- 22 de mayo de 2026: el rendimiento del Tesoro a 10 años se sitúa en 4,544%, y el de 30 años en 5,058%. La correlación entre el S&P 500 y los rendimientos de los bonos cae a -0,70, la más baja desde 1999. Los mercados ya no creen que la Fed tenga el control.
- 23 de mayo de 2026: RBC confirma el pronóstico: se espera un PCE del 3,8% y una caída del gasto real del 0,1%.
- 28 de mayo de 2026 (tentativo): publicación programada de los datos del PCE de abril. Esta fecha será el catalizador del próximo movimiento del mercado.
Contexto importante: el IPC de abril mostró una anomalía debido a un fallo metodológico de la BLS relacionado con el procesamiento de datos de vivienda durante el cierre del gobierno de octubre. Para el PCE, la vivienda tiene un peso menor, por lo que la inflación PCE subyacente será más baja que el IPC. Pero la inflación PCE general seguirá siendo alta debido a la energía y los alimentos.
Quién gana y quién pierde
Ganadores:
- Tenedores de posiciones cortas en bonos a largo plazo (TBT, puts de TMF). El aumento de la inflación y la incertidumbre sobre la política de la Fed mantienen los rendimientos altos. Los rendimientos a 30 años por encima del 5% son un nivel donde las posiciones cortas en bonos siguen siendo rentables.
- Especuladores en la divergencia IPC-PCE. Oxford Economics afirma claramente: el IPC y el PCE divergirán en 2026. El IPC sobrepondera la energía, el PCE sobrepondera el software (debido al auge de la IA). Los operadores que entienden esta mecánica pueden arbitrar swaps de inflación y TIPS.
- Empresas de software (Microsoft, Oracle, Salesforce). Los precios del software informático han aumentado debido a la demanda de soluciones de IA, y este aumento afecta directamente al PCE subyacente. Para estas empresas, la inflación no es un problema sino un reflejo de su poder de mercado.
Perdedores:
- La Fed y Kevin Warsh personalmente. El nuevo presidente de la Fed asume el cargo en el peor momento en años. La inflación se acelera, pero no es posible subir las tasas: el gasto real está cayendo y la tasa de ahorro ha bajado 1,5 puntos porcentuales en el año hasta el 3,6%. Cualquier endurecimiento aplastaría al consumidor. Cualquier relajación alimentaría la inflación.
- Consumidores de bajos ingresos. La tasa de ahorro está cayendo y las cargas crediticias siguen siendo altas. RBC advierte: si el ahorro continúa disminuyendo y los gastos por intereses de préstamos no hipotecarios (préstamos para automóviles, tarjetas de crédito) comienzan a aumentar, se convertirá en una "bandera roja para el estrés del consumidor".
- Bancos con grandes carteras de bonos a largo plazo. Los rendimientos a 30 años por encima del 5% significan que el valor de sus carteras de bonos sigue cayendo. Las pérdidas no realizadas que parecían un problema de 2023 están regresando.
- El mercado de valores en general. La correlación entre el S&P 500 y los rendimientos a 10 años ha alcanzado -0,70, un fenómeno raro desde 1999. Esto significa que cada aumento en los rendimientos (expectativas de inflación) ahora pesa sobre las acciones. La estrategia defensiva clásica 60/40 (60% acciones, 40% bonos) ha dejado de funcionar.
Lo que los medios no están diciendo
Perspectiva no obvia: la Fed en realidad no puede permitirse publicar datos PCE "fríos". Paradójicamente, Warsh se beneficia de un PCE alto.
La lógica es la siguiente. Si el PCE resulta por debajo de las expectativas (por ejemplo, 3,5% en lugar de 3,8%), los mercados lo tomarán como una señal de recortes de tasas. Pero recortar las tasas ahora significaría admitir que la economía está en recesión. Y eso es políticamente inaceptable a 5 meses de las elecciones de medio término.
Si el PCE resulta por encima de las expectativas (4,0% o más), la Fed obtiene justificación para mantener las tasas altas o incluso subirlas. Esto permite a Warsh mostrar que está "luchando contra la inflación" sin tomar medidas reales que maten al consumidor. La inflación alta se convierte en una coartada política.
Segundo punto: Oxford Economics afirma directamente que la energía y los alimentos son los principales impulsores del crecimiento del PCE. Pero la FAO y otras organizaciones ya han advertido: el bloqueo del Estrecho de Ormuz afectará los suministros de fertilizantes, lo que llevará a precios más altos de los alimentos en los próximos 6 a 12 meses. Un tercio del comercio mundial de fertilizantes marítimos pasa por el estrecho. Esto significa que el actual aumento de la inflación no es temporal sino a largo plazo. Los mercados aún no han descontado esto.
Tercero: Bloomberg Economics y otras fuentes advirtieron ya a principios de mayo que el IPC de abril sería "engañosamente alto" debido a problemas metodológicos con los datos de vivienda. Pero el PCE, que depende menos de la vivienda, mostrará una imagen más precisa. Y esa imagen seguirá siendo alta: 3,8%, sin excusas de "artefactos metodológicos".
Pronóstico: próximos 30 días y 90 días
30 días (hasta finales de junio de 2026)
- 28 de mayo (tentativo): publicación del PCE. Espero confirmación del pronóstico: PCE general 3,8%, subyacente 3,2%.
- Reacción del mercado: inmediata. El S&P 500 podría caer un 1-2% el día de la publicación, ya que los inversores se dan cuenta de que las tasas no se recortarán en 2026. Los rendimientos a 10 años saltarán al 4,7-4,8%.
- Reunión del FOMC de junio (11-12 de junio): Warsh mantendrá las tasas en 3,50-3,75%, pero la retórica se volverá agresiva. La palabra "paciencia" desaparecerá de los comunicados.
90 días (hasta finales de agosto de 2026)
- Escenario optimista (25%): los precios del petróleo caen en medio de una tregua con Irán. La gasolina se abarata, el PCE en mayo y junio se desacelera al 3,0-3,2%. Warsh obtiene margen de maniobra. Los mercados suben.
- Escenario base (55%): statu quo en el Golfo Pérsico. Brent a 95-105 dólares. El PCE se mantiene en el rango del 3,5-3,8% durante el verano. La Fed mantiene las tasas. Mercados planos con sesgo bajista.
- Escenario pesimista (20%): escalada en el Golfo Pérsico. Brent a 120-130 dólares. El PCE se acelera al 4,2-4,5% en agosto. La Fed se ve obligada a subir las tasas un 0,25% en medio de una economía en caída: estanflación clásica. El S&P 500 cae un 10-15% desde los niveles actuales.
Pronóstico editorial
Activo: bonos del Tesoro estadounidense a 10 años (TLT, ETF de bonos a largo plazo). Dirección: bajista (rendimientos al alza) en las próximas 48-72 horas, ya que los mercados descuentan un PCE alto del 3,8% antes de la publicación oficial del 28 de mayo. Niveles clave: el rendimiento actual de 4,544% superará el 4,65-4,70% para fin de semana; soporte para TLT en 85 dólares por acción. Nivel de confianza: alto (75%). Riesgo principal: si la administración Trump anuncia un avance en las conversaciones con Irán antes de la publicación del PCE, el petróleo caerá, las expectativas de inflación disminuirán y los rendimientos podrían corregir 20-30 puntos básicos en 24 horas, pero sería un movimiento temporal antes de una tendencia más sostenida.
La opinión editorial es de carácter analítico y no constituye asesoramiento de inversión individual.
— Editorial Team