Los bancos centrales de Europa y Reino Unido podrían pasar a subir tipos por el shock energético
BNP Paribas prevé dos subidas de tipos del BCE en 2026 (la primera en junio) hasta el 2,5% debido a que la inflación superará el 3%. Del mismo modo, es probable que el Banco de Inglaterra suba los tipos en 50 puntos básicos, ya que la inflación se acelera al 3,4%.
Cambio de rumbo: por qué las subidas de tipos de junio del BCE y el Banco de Inglaterra no son para luchar contra la inflación, sino para salvar las monedas
[La clave]: qué está pasando realmente
La versión oficial que ves en los titulares de Reuters y Bloomberg parece lógica: la inflación en la eurozona se ha acelerado al 3,0-3,3%, en Reino Unido al 3,4%, por lo que el BCE y el Banco de Inglaterra se ven obligados a subir los tipos. BNP Paribas prevé dos subidas de 25 puntos básicos en la eurozona (la primera en junio) y un total de 50 puntos básicos en Reino Unido. Parece una respuesta monetaria clásica a una economía sobrecalentada.
Pero es una impresión engañosa. La verdadera razón de las próximas subidas no es el "sobrecalentamiento", sino el "enfriamiento de la confianza" en las monedas europeas. El shock energético tras la guerra del Golfo Pérsico ha golpeado a Europa con más dureza que a Estados Unidos. Mientras la Reserva Federal puede permitirse esperar (escenario base: mantener los tipos) porque el PIB estadounidense crece al 2,4%, Europa está al borde de la estanflación: un crecimiento de apenas el 1,0% con una inflación superior al 3%.
Aquí está el matiz clave que la mayoría de los analistas ignoran. El BCE y el Banco de Inglaterra no luchan tanto contra la inflación como protegen sus monedas del colapso. Una caída del euro o la libra frente al dólar encarecería aún más las importaciones de energía (denominadas en USD), creando una espiral inflacionaria secundaria. Subir los tipos es una medida preventiva para detener las salidas de capital hacia activos estadounidenses.
Te preguntarás: pero BNP Paribas no pronostica que el EUR/USD se fortalezca hasta 1,21? Sí, precisamente por eso las subidas de tipos son la herramienta para lograr ese objetivo. El diferencial entre los tipos europeos y estadounidenses se reduce, haciendo el euro más atractivo. Esto no es política monetaria en estado puro, es guerra de divisas disfrazada de control de precios.
Cronología y contexto
El evento clave que lo cambió todo ocurrió el 30 de abril de 2026. En sus reuniones de abril, el BCE y el Banco de Inglaterra mantuvieron los tipos por unanimidad (o casi). Pero incluso entonces estaba claro: era una "pausa activa". Christine Lagarde declaró explícitamente que se tomaría una decisión de subida de tipos en junio "si las condiciones no cambian drásticamente". Y Andrew Bailey, del Banco de Inglaterra, admitió que los mercados "no se equivocan" en sus valoraciones.
¿Por qué hablamos ahora de inevitabilidad, el 2 de junio de 2026? Porque desde entonces la situación geopolítica solo ha empeorado. El precio del petróleo se ha acercado esta semana a los 130 dólares por barril. La guerra de febrero en el Golfo Pérsico bloqueó el estrecho de Ormuz, y aunque los buques "sombra" siguen navegando, uno de cada tres metaneros está atascado en colas.
BNP Paribas, cuyo análisis comentamos, establece claramente el vínculo causal: "El shock energético es de naturaleza estanflacionaria". Nótese que BNP Paribas revisó sus previsiones a la baja (del 1,6% al 1,0% de crecimiento del PIB en 2026 para la eurozona) precisamente por el conflicto. Esto no es solo una previsión, es una admisión de que las estimaciones anteriores se han derrumbado.
El intríngulis es que los mercados han descontado no dos, sino tres subidas de tipos del Banco de Inglaterra (según datos de Moneycontrol). Sin embargo, ING califica esto de "optimismo excesivo" y prevé solo una subida "única" en junio. La brecha entre las expectativas del mercado y los analistas de ING es de unos 50 puntos básicos: eso es dinero que ganar (o perder) con la volatilidad.
Quién gana y quién pierde
A primera vista, las subidas de tipos son un golpe para los prestatarios, los titulares de hipotecas y el mercado de valores. En la eurozona, el tipo de depósito subirá al 2,5%. En Reino Unido, del 3,75% actual al menos al 4,25%. El crédito caro frenará la inversión, especialmente en construcción y crédito al consumo. Las empresas europeas con altos niveles de deuda (automoción, comercio minorista) se verán presionadas.
Pero hay otra cara de la moneda. Los bancos ganan: su margen de interés neto (diferencia entre tipos de préstamo y depósito) se amplía. Si tienes dinero en bancos europeos o británicos, empezarás a obtener una rentabilidad real (aunque pequeña). Los fondos de pensiones ganan, ya que invierten en bonos. Los rendimientos de los gilts británicos a 10 años se mantendrán altos en 2026 antes de caer al 4,30% en 2027.
El principal perdedor, paradójicamente, es la Reserva Federal. Mientras el BCE y el Banco de Inglaterra endurecen su política, la Fed se muestra indecisa. La previsión base de BNP Paribas es que la Fed mantenga los tipos sin cambios. Pero si el dólar comienza a debilitarse a medida que el euro y la libra se fortalecen (y el EUR/USD se dirige a 1,21), esto alimentará la inflación estadounidense a través de importaciones más caras. La Fed quedará atrapada: un tipo bajo no protege al dólar, un tipo alto mata el mercado de valores.
Otro ganador oculto es China. La crisis europea reduce la demanda de exportaciones chinas, pero un dólar debilitado (frente al euro) ayuda a Pekín a mantener el yuan estable sin intervenciones masivas. Los productos chinos se abaratan para los europeos en términos de euros, compensando parcialmente la caída de la demanda.
Lo que no dicen los medios
La conclusión no obvia más importante: el BCE y el Banco de Inglaterra suben los tipos cuando la economía ya se está desacelerando al 0,1% por trimestre (como en Reino Unido). La economía clásica enseña que subir los tipos durante una recesión es un suicidio. Esto se llama el "error de 1937" (cuando la Fed subió los tipos prematuramente y prolongó la Gran Depresión). Entonces, ¿por qué lo hacen los bancos centrales?
Porque la inflación actual es importada (debido al precio del petróleo), no interna (debido al crecimiento salarial). Subir los tipos NO detendrá el aumento de los precios de la energía. Pero evitará el pánico en el mercado de divisas. El objetivo oculto es estabilizar las expectativas (expectativas de inflación), no la inflación real.
Segunda conclusión: BNP Paribas prevé un crecimiento impulsado por "inversiones en defensa, IA y electrificación". Esto es un eufemismo. Cuando un banco francés escribe "inversiones en defensa", significa que Europa imprimirá euros y los gastará en armamento (para sustituir el paraguas estadounidense). El paquete de rearme de 100.000 millones de euros de Alemania es el mismo "déficit presupuestario" que alimenta la inflación. En esencia, Europa elige: no podemos detener la guerra, pero podemos financiarla mediante la inflación.
Por último, compara las cifras. La inflación de la eurozona en 2026 es del 3,0%. Pero el BCE sube los tipos al 2,5%. El tipo de interés real (tipo menos inflación) sigue siendo negativo (-0,5%). En Reino Unido: tipo 4,25%, inflación 3,4%: tipo real positivo (+0,85%). Por eso la libra se sentirá más segura que el euro a corto plazo, y por eso BNP Paribas prevé la GBP/USD en 1,35.
Previsión: próximos 30 días y 90 días
Próximos 30 días (hasta el 2 de julio de 2026):
4 de junio (o la semana siguiente): publicación del índice de precios al consumo de la eurozona de mayo, que confirmará la aceleración de la inflación. 18 de junio: reunión del Banco de Inglaterra. 25 de junio: reunión del BCE. Ambas reuniones anunciarán subidas: Banco de Inglaterra 25 puntos básicos, BCE 25 puntos básicos.
Los mercados lo descontarán por adelantado (compra el rumor, vende la noticia). El euro y la libra se fortalecerán entre un 1 y un 2% en las 48 horas previas a las reuniones, y luego corregirán. El indicador clave son los comentarios de Lagarde y Bailey. Si insinúan una segunda subida en 2026 (como prevé BNP Paribas), el EUR/USD podría saltar a 1,19. Si el Banco de Inglaterra, como cree ING, hace "una y no más", la libra retrocederá a 1,32.
Próximos 90 días (hasta finales de agosto):
Para finales del verano, el mercado se dará cuenta de que la economía no puede soportar tipos altos. La caída del crecimiento trimestral de Reino Unido a +0,1% se hará evidente. El endurecimiento del crédito empezará a manifestarse en quiebras. Las expectativas de una segunda subida del BCE (prevista para otoño) empezarán a desvanecerse.
El riesgo clave es el escenario que el Banco de Inglaterra denomina "peor caso": petróleo a 130 dólares o más, inflación máxima del 6,2%. Si esto ocurre, los bancos centrales se verán obligados a subir los tipos más bruscamente, llevando la economía a una recesión profunda. Entonces veremos no un "aterrizaje suave" sino un desplome duro, con índices bursátiles cayendo un 15-20% y aumento del desempleo.
Previsión editorial
Activo: EUR/USD
Dirección: Alza en las próximas 48 horas antes de la reunión del BCE (expectativa de subida de tipos), luego posible toma de beneficios.
Niveles clave: Resistencia en 1,0950, soporte en 1,0780. Una ruptura por encima de 1,0950 abre el camino a 1,1050.
Nivel de confianza: Medio (65%).
Riesgo principal: Un alto el fuego repentino en Oriente Medio y una caída del precio del petróleo de 10 a 15 dólares por barril. Esto reduciría las expectativas de inflación, y el BCE podría abandonar la subida de junio, hundiendo el euro a 1,0650 en 24 horas.
— Editorial Team