Irán amenaza con expandir el conflicto si EE.UU. reanuda los ataques
Representantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtieron que reanudar los bombardeos contra Irán en cualquier forma amenaza con llevar el conflicto más allá de la región de Oriente Medio. Irán ha prometido asestar "goles demoledores en lugares que Washington ni siquiera puede imaginar".
La próxima ronda más allá de Oriente Medio: por qué Irán ataca donde EE.UU. no tiene base militar
Análisis editorial del autor
[La clave]: qué está pasando realmente
Cuando el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica declara que la próxima ronda de la guerra se extenderá más allá de Oriente Medio y que se asestarán golpes demoledores en lugares que Washington ni siquiera puede imaginar, un analista experimentado debe preguntarse: ¿cuáles son exactamente esos lugares?
La mayoría de los comentaristas se han centrado en lo obvio: las bases militares estadounidenses en la región. Pero yo veo un panorama diferente. La amenaza de que el conflicto se expanda "más allá de la región" no se refiere a Catar, Baréin ni los EAU. Se trata de objetivos globales de carácter no militar pero con un enorme valor económico.
Observe la declaración del CGRI: "Aunque nos atacaron usando todas las capacidades de los dos ejércitos más caros del mundo, nosotros no hemos desplegado todo el potencial de la Revolución Islámica contra ellos".
Permítanme traducir de la retórica militar al lenguaje financiero. Irán aún tiene herramientas "asimétricas" sin usar. Y la más aterradora no son los misiles capaces de alcanzar Europa. La más aterradora es la capacidad de interrumpir la conectividad digital global y causar pérdidas multimillonarias en cuestión de horas.
Cronología y contexto
Veamos la secuencia de eventos que llevaron a esta declaración. El momento no es casual.
28 de febrero de 2026 — EE.UU. e Israel lanzan una operación militar contra Irán. El conflicto dura 39 días. Irán responde contra bases estadounidenses en la región y cierra el estrecho de Ormuz.
8 de abril de 2026 — Se declara una tregua. Formalmente, una pausa de dos semanas. En realidad, un conflicto congelado sin avances reales.
18-19 de mayo de 2026 — El presidente Trump afirma que estuvo "a una hora" de ordenar una nueva campaña de bombardeos contra Irán, pero pospuso los ataques para darle una oportunidad a la diplomacia.
20 de mayo de 2026 — El CGRI emite una declaración advirtiendo que el conflicto se expandirá más allá de la región.
22 de mayo de 2026 — La Conferencia de Revisión del TNP concluye sin un documento final por tercera vez consecutiva. EE.UU. culpa a Irán. Irán culpa a EE.UU. Rusia apoya a Irán.
24 de mayo de 2026 — El alto funcionario del CGRI Mohsen Rezaei declara que Irán podría retirarse del Tratado de No Proliferación Nuclear y romper el bloqueo naval en caso de una nueva agresión estadounidense.
25 de mayo de 2026 — Escribo este análisis. Fox News, citando fuentes, informa que un acuerdo marco entre EE.UU. e Irán está completo en un 95%, pero la firma podría tomar otros 5-7 días. Si no se llega a un acuerdo, los militares estadounidenses podrían reanudar los ataques aéreos contra Irán.
¿Qué es importante en esta cronología? El CGRI hizo su declaración el 20 de mayo — 4-5 días antes del informe de Fox News sobre el acuerdo casi completo. En otras palabras, los militares iraníes no estaban esperando un avance diplomático ni apostando por él. Se estaban preparando para el peor escenario: la reanudación de los ataques.
Quién gana y quién pierde
Ganador n.º 1 — Oro. Si el conflicto se expande más allá de Oriente Medio, los activos refugio tradicionales (dólar, bonos del Tesoro) podrían verse amenazados si los objetivos de Irán incluyen infraestructura estadounidense o europea. El oro es el único activo que no depende de la jurisdicción de nadie.
Ganador n.º 2 — Empresas chinas de telecomunicaciones e infraestructura. Si Irán comienza a atacar cables de comunicación submarinos en el mar Rojo y el mar Arábigo, el tráfico global de internet (incluidas las transacciones financieras) estará en riesgo. China, que está construyendo activamente rutas y cables alternativos bajo la "Ruta de la Seda Digital", obtendrá una ventaja estratégica.
Perdedor — Empresas dependientes de cadenas de suministro globales y conectividad a internet. Imagine: Irán ataca no una base militar, sino un centro de cables submarinos en el estrecho de Bab el-Mandeb. El resultado no es solo un aumento en el precio del petróleo. El resultado son interrupciones masivas en transacciones financieras, ralentizaciones de internet entre Europa y Asia, y cortes en servicios en la nube. Las pérdidas podrían ascender a decenas de miles de millones de dólares por día.
Perdedor no obvio — Infraestructura de cables submarinos. Docenas de cables de fibra óptica que conectan Europa, Asia y África pasan por el estrecho de Bab el-Mandeb. Los hutíes de Yemen, actuando en coordinación con Irán, ya han advertido que este estrecho podría usarse en una confrontación más amplia. Para el mundo financiero, esto significa que la próxima crisis podría no ser una crisis petrolera, sino una crisis digital.
No mencionados pero en el juego — Grupos de hackers vinculados a Irán. El CGRI ya ha demostrado capacidades en el ciberespacio. Expandir el conflicto "más allá de la región" podría significar ciberataques masivos contra infraestructura financiera estadounidense y europea: bolsas, sistemas de pago, bancos. Esto no es una amenaza hipotética. Irán ha atacado instituciones financieras estadounidenses en el pasado.
Lo que los medios omiten
Perspectiva n.º 1 — Sobre "lugares que Washington ni siquiera puede imaginar".
Esta frase del CGRI es la clave para entender la estrategia de Irán. ¿Qué lugares no puede imaginar Washington? La respuesta obvia son los silos de misiles iraníes escondidos bajo tierra. Pero eso no es del todo correcto. La inteligencia estadounidense tiene un buen panorama de la infraestructura militar iraní.
No, "lugares que Washington ni siquiera puede imaginar" son objetivos civiles fuera de Oriente Medio que no están protegidos por el Pentágono porque nadie los considera objetivos militares. Por ejemplo:
- Estaciones de aterrizaje de cables submarinos en países no involucrados en el conflicto.
- Terminales de gas en Europa desde donde el GNL va a EE.UU. (vía reexportación).
- Centros de datos de grandes corporaciones financieras.
- Satélites de comunicaciones en órbita baja.
Irán no puede atacar una base militar en Alemania — eso significaría guerra con la OTAN. Pero puede atacar una instalación civil que sirva a los flujos financieros estadounidenses. Y demostrar que Irán lo hizo sería difícil.
Perspectiva n.º 2 — Sobre el chantaje nuclear como herramienta financiera.
El 24 de mayo, Rezaei declaró que retirarse del TNP es una "opción estratégica" para Irán en caso de nueva agresión. Esto no es solo una declaración política. Es una señal a los mercados de seguros y financieros.
Si Irán se retira del TNP, ya no está obligado a permitir inspectores del OIEA en sus instalaciones nucleares. Esto significa que nadie puede confirmar si Irán está trabajando en armas nucleares o no. Tal incertidumbre agrega inmediatamente una prima de riesgo al petróleo, el oro y el dólar.
Ahora imagine que Irán no solo se retira del TNP, sino que anuncia una prueba nuclear. El precio del petróleo se dispara a 200 dólares por barril. Esto es una catástrofe para la economía global. E Irán lo sabe. La amenaza de retirarse del TNP no es una herramienta militar. Es una herramienta financiera de presión.
Perspectiva n.º 3 — Sobre por qué EE.UU. se ve obligado a tolerar incluso las amenazas más duras.
Lea con atención la declaración del Departamento de Estado de EE.UU. del 24 de mayo. Tommy Pigott dice que EE.UU. "lamenta" el colapso de la conferencia del TNP, pero reafirma su "firme compromiso" con los tres pilares del tratado.
¿Dónde están las amenazas? ¿Dónde está la respuesta dura a la declaración sobre la retirada del TNP? Nada. Silencio.
¿Por qué? Porque EE.UU. está en un zugzwang — una situación donde cualquier movimiento empeora su posición. Si EE.UU. responde duramente a la amenaza de retirada del TNP, las negociaciones colapsan. Si EE.UU. lo ignora, Irán recibe la señal de que puede chantajear impunemente.
La administración Trump eligió la segunda opción. Silencio. Pero el silencio también es una señal. Y esa señal dice a los mercados: EE.UU. no está listo para la escalada, a pesar de todas las amenazas. Esto es una señal bajista para el dólar y alcista para el petróleo.
Pronóstico: próximos 30 días y 90 días
Próximos 30 días:
- Negociaciones EE.UU.-Irán — el 95% del acuerdo marco está listo, pero el último 5% podría llevar semanas. Pregunta clave: ¿quién controla el estrecho de Ormuz después del acuerdo?
- Brent — si se firma un acuerdo (probabilidad 50-60%): descenso a 85-92 dólares. Si las conversaciones colapsan (probabilidad 30%): subida a 115-125 dólares.
- Oro — si hay escalada: subida a 2900-3000 dólares por onza. Si hay paz: corrección a 2600-2700 dólares.
- Acciones tecnológicas — bajo presión por riesgo de ciberataques e interrupción de cables submarinos.
Próximos 90 días:
Escenario base (probabilidad 55%): acuerdo marco firmado en 2-3 semanas. El estrecho de Ormuz se reabre gradualmente. Irán permanece en el TNP. Las amenazas del CGRI siguen siendo retórica. Petróleo a 90-100 dólares. Los mercados se estabilizan.
Escenario de escalada (probabilidad 30%): las negociaciones colapsan. EE.UU. reanuda los ataques. Irán se retira del TNP y ataca objetivos fuera de Oriente Medio (cables submarinos, terminales de gas, ciberataques). Petróleo a 140-160 dólares. Probabilidad de recesión global superior al 50%.
Escenario del "Gran Acuerdo" (probabilidad 15%): EE.UU. e Irán alcanzan un acuerdo de paz integral, que incluye alivio de sanciones, descongelación de activos iraníes (estimados en 50-100 mil millones de dólares) y normalización de relaciones. Petróleo a 75-85 dólares. Fuerte repunte en todos los mercados.
Pronóstico editorial
Activo: Brent (futuros para agosto de 2026)
Dirección: Alza en las próximas 24-72 horas
Niveles clave: nivel actual alrededor de 96-100 dólares. Si la retórica se intensifica (nuevas amenazas, colapso de conversaciones) — prueba rápida de 108-112 dólares. Si hay noticias de avances — descenso a 90-92 dólares.
Nivel de confianza: alto (65%). Las amenazas del CGRI son reales, no retóricas. El mercado aún no ha descontado escenarios de ataques a cables submarinos y retirada del TNP — esto crea una asimetría de riesgo que favorece precios más altos del petróleo.
Riesgo principal: Firma repentina de un acuerdo marco con Irán en los próximos 5-7 días (como sugieren las fuentes de Fox News). En ese escenario, el petróleo podría caer un 8-12% en 48 horas, eliminando todas las posiciones cortas.
Este pronóstico es una opinión analítica del consejo editorial y no constituye asesoramiento de inversión individual. Tome decisiones basadas en su propia evaluación de riesgos y la consulta con asesores financieros autorizados.
— Editorial Team