Volver al inicio

Irán amenaza con ataques a instalaciones petroleras de los países del Golfo Pérsico

El comando del IRGC de Irán el 29 de abril de 2026 amenazó con ataques de represalia contra campos petroleros y refinerías de los países árabes del Golfo Pérsico si continúan los ataques estadounidenses contra la infraestructura iraní. Tal desarrollo amenaza al mercado global con la destrucción física de capacidades y una escasez total de materias primas.

Fuego del infierno para las refinerías: Irán promete quemar el petróleo de sus vecinos
Advertisement 728x90

Irán amenaza con atacar instalaciones petroleras del Golfo Pérsico si el conflicto escala

Teherán advirtió que si EE.UU. reanuda los ataques, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica atacará las instalaciones petroleras de todos los países del Golfo Pérsico, lo que podría desencadenar una crisis energética mundial. Se registraron ataques con drones en la 'Zona Verde' de Bagdad, donde se encuentra la embajada estadounidense.


Irán se encamina a una 'guerra petrolera': amenaza a las instalaciones energéticas del Golfo Pérsico y crisis dual

Introducción

El 29 de abril de 2026, el mundo petrolero contuvo el aliento ante un nuevo golpe que podría ser peor que el cierre del estrecho de Ormuz. El comandante de la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), general de brigada Majid Musavi, lanzó una advertencia directa: si EE.UU. o Israel lanzan nuevos ataques contra Irán, y los países del Golfo Pérsico proporcionan su territorio o infraestructura para tal fin, 'tendrán que despedirse de la producción petrolera'.

Esto no es solo retórica. Anteriormente, el 6 de abril, tras un ataque estadounidense contra la terminal petrolera iraní en la isla de Kharg, el CGRI ya había calificado esto como una 'línea roja', prometiendo convertir las instalaciones energéticas de los vecinos árabes en 'cenizas'. Irán ha atacado sistemáticamente bases estadounidenses en la región y no muestra señales de detenerse.

Google AdInline article slot

Analistas de The Wall Street Journal ya han calificado los ataques contra activos energéticos de los países del Golfo Pérsico como una 'nueva fase del conflicto'. Si los campos petroleros y refinerías en Arabia Saudita, los EAU, Kuwait, Catar y Baréin son atacados, el mercado petrolero mundial se enfrentará a un colapso comparado con el cual el actual bloqueo de Ormuz parecería un calentamiento. Esto ocurre en medio de informes sobre ataques con drones en la 'Zona Verde' de Bagdad, donde se encuentra la embajada estadounidense.

Detalles del evento y cronología

El 22 de abril de 2026, estaba prevista la segunda ronda de conversaciones entre EE.UU. e Irán en Islamabad, con mediación de Pakistán. Sin embargo, el ambiente en vísperas estaba lejos de ser de compromiso. El 20 y 21 de abril, el general Musavi emitió una serie de advertencias, tomando efectivamente como rehén la economía de toda la región.

'Nuestros vecinos del sur deben entender que si su posición geográfica e infraestructura se utilizan en interés de los enemigos para atacar Irán, tendrán que despedirse de la producción petrolera', citó la agencia de noticias iraní Mehr a Musavi. Aclaró que esto se refiere a la destrucción de instalaciones utilizadas específicamente para la producción, no solo bases militares.

Google AdInline article slot

Esta declaración fue la culminación de una escalada que venía desarrollándose desde finales de febrero. El 28 de febrero, EE.UU. e Israel comenzaron a atacar objetivos dentro de Irán. El 6 de abril, aeronaves estadounidenses atacaron la estratégica isla de Kharg, por donde pasa el 90% de las exportaciones de crudo iraní. Fue entonces cuando el CGRI declaró por primera vez que tomaría represalias contra la infraestructura energética de los vecinos árabes que cooperan con EE.UU.

Desde entonces, la lista de objetivos potenciales se ha ampliado. Ahora incluye importantes campos petroleros y refinerías en los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Kuwait, Catar y Baréin.

Impacto y relevancia (para el mundo / la industria / la sociedad)

La amenaza de Irán no es solo otra ronda de escalada; lleva el conflicto a un nivel fundamentalmente nuevo.

Google AdInline article slot

Catástrofe energética 'al cuadrado'. Hasta ahora, el principal problema para el mercado era el bloqueo del estrecho de Ormuz, que impedía a los petroleros exportar crudo. Sin embargo, con la amenaza de ataques contra los propios campos, hablamos de la destrucción física de las fuentes de materia prima. Como señala WSJ, los participantes del mercado están descontando riesgos donde el tiempo necesario para restaurar las instalaciones dañadas podría superar la duración de toda la guerra.

Según JPMorgan, si al déficit existente se suman los ataques directos contra la infraestructura de los vecinos, la reducción total del suministro de petróleo y productos derivados podría alcanzar los 12 millones de barriles diarios, superando el 10% de la demanda mundial.

Ruptura geopolítica en el mundo árabe. Los países del Golfo Pérsico se encuentran en una posición terrible. Por un lado, son aliados de EE.UU. y albergan bases militares estadounidenses. Como señaló el politólogo Artur Demchuk, prácticamente ningún país del Golfo Pérsico condenó el ataque estadounidense e israelí contra Irán, y para Teherán son tan enemigos como Washington. Por otro lado, no quieren ser quemados vivos en una guerra ajena. Irán ya ha exigido compensaciones a Baréin, Arabia Saudita, Catar, los EAU y Jordania por su papel en el conflicto.

Arabia Saudita niega oficialmente su participación en la operación contra Irán. Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores del reino, Faisal bin Farhan Al Saud, advirtió a Teherán: 'Si Irán esperaba que los Estados árabes... no pudieran responder a su agresión, se equivocaba. Cualquier escalada solo encontrará una contraescalada'.

Reacciones de los actores clave

Países del Golfo Pérsico. La reacción de los vecinos de Irán es una mezcla de pánico y furia. Por un lado, intentan distanciarse de los ataques estadounidenses. Por otro, demuestran disposición a defenderse. Los ministros de Asuntos Exteriores de 12 países árabes e islámicos en una reunión en Riad ya han calificado los ataques de Teherán contra países árabes como 'injustificados'. Ya se están tomando medidas concretas: los EAU cerraron su embajada en Irán y retiraron a su embajador. Arabia Saudita amenaza con ataques militares de represalia.

Estados Unidos. La Casa Blanca no ha comentado directamente las amenazas del CGRI contra los campos petroleros. Sin embargo, la propia lógica de la estrategia estadounidense —bloqueo y asfixia económica de Irán— obliga a los aliados del Golfo a soportar la peor parte. Es probable que EE.UU. tenga que reforzar las defensas aéreas en la región y distribuir sus fuerzas entre disuadir a Irán y proteger las refinerías saudíes.

Irán. Para Teherán, esta amenaza es una herramienta de disuasión. Irán deja claro: si bombardean nuestra terminal de exportación en Kharg, les privaremos de la capacidad de producir petróleo por completo. Como escribe WSJ, Irán se vio obligado a dar este paso debido a las amenazas a su propia seguridad.

Pronóstico y conclusiones

El mundo está al borde de lo que puede denominarse un 'apocalipsis energético'.

Próximas horas. Los mercados descontarán frenéticamente estas amenazas. Incluso si aún no se realizan ataques físicos, el miedo a ellos ya está incorporado en los precios del petróleo, que fluctúan por encima de los 110 dólares.

El destino de la segunda ronda de conversaciones en Islamabad, prevista para el 22 de abril, es muy incierto. Irán ya ha declarado que podría negarse a participar debido a las 'exigencias excesivas' de EE.UU. y al bloqueo del estrecho. Si las conversaciones fracasan, la escalada militar continuará.

Desarrollo del conflicto. Expertos de The Wall Street Journal advierten: los ataques contra activos energéticos de los países del Golfo Pérsico son una nueva fase de la guerra. Esto significa que, a partir de ahora, la economía de cada país de la región se convierte en un objetivo militar legítimo.

Riesgo de recesión global. A corto plazo, la situación parece desesperada. Irán no puede permitir que los árabes permanezcan a salvo mientras su infraestructura petrolera arde. Los árabes no pueden permitir que Irán destruya sus fuentes de ingresos con impunidad. Como resultado, Occidente podría perder acceso no solo al petróleo iraní, sino también al de Arabia Saudita y los EAU.

Conclusión. El mundo ya se ha acostumbrado a los altos precios del petróleo debido a la guerra. Pero si Irán cumple su amenaza, tendremos que acostumbrarnos a su ausencia —a la escasez total. Los ataques contra refinerías en Arabia Saudita o instalaciones de almacenamiento en los EAU causarían daños a la infraestructura que requerirían meses, si no años, para repararse. En ese punto, la recesión global dejará de ser un pronóstico y se convertirá en una realidad para cada persona en el planeta, independientemente de si se encuentra en una zona de combate.

— Editorial Team

Advertisement 728x90

Leer después

Noticias de socios