Los mercados emergentes alcanzan máximos históricos en medio del auge de la IA a pesar del conflicto en Oriente Medio
El índice MSCI de Mercados Emergentes ha subido un 14% en lo que va de año, impulsado por la fuerte demanda de acciones tecnológicas en Corea del Sur y Taiwán.
Récords en medio del conflicto: cómo la IA superó a la geopolítica y llevó a los mercados emergentes a máximos históricos
Introducción
Mayo de 2026 trajo un giro sorprendente para los inversores: el índice MSCI de Mercados Emergentes alcanzó un máximo histórico, disparándose un 14% en lo que va de año, mientras que el emblemático S&P 500 estadounidense ganó solo un 5,6%. Este repunte parece particularmente paradójico en el contexto de un conflicto militar creciente en Oriente Medio: Irán bloqueó el estrecho de Ormuz, los precios del petróleo se dispararon a máximos de varios años y los mercados globales se vieron sacudidos por una ola de aversión al riesgo en marzo. La lógica sugería que los mercados emergentes, muy dependientes de las importaciones de energía, deberían haberse derrumbado. En cambio, marcaron nuevos récords.
¿Qué hay detrás de este fenómeno? La respuesta es a la vez paradójica e inquietante. El motor del crecimiento fue solo un puñado de fabricantes asiáticos de chips para inteligencia artificial, que atrajeron flujos de capital global. Otros mercados emergentes, desde India hasta China, no sintieron este crecimiento o incluso cayeron. El fenómeno de un "mercado emergente récord" resultó ser una historia de concentración de capital sin precedentes en un grupo reducido de beneficiarios de la IA, acelerada por la crisis geopolítica.
Detalles del evento y cronología
Los dos primeros meses de 2026 vieron un crecimiento constante en los mercados asiáticos, impulsado por la demanda de infraestructura de IA. Sin embargo, la situación cambió drásticamente en marzo. Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, seguidos de los ataques de Teherán contra aliados en el Golfo Pérsico, cerraron efectivamente el estrecho de Ormuz. El aumento de los costos energéticos y de flete desencadenó un fuerte movimiento de aversión al riesgo en los mercados globales. Durante marzo, los mercados que habían atraído las mayores entradas de capital en los meses anteriores, incluido Corea del Sur, registraron algunas de las caídas más pronunciadas.
Pero abril trajo un giro inesperado. El 28 de abril de 2026, el índice MSCI de Mercados Emergentes de Asia cerró en un máximo histórico, subiendo un 19,7% en el mes, su mejor rendimiento desde junio de 1999. El KOSPI de Corea del Sur se disparó un 30% en un mes, su mejor desde enero de 1998, y el Taiex de Taiwán ganó un 24,9%.
En los primeros cinco meses de 2026, el rendimiento es aún más sorprendente: el KOSPI subió un 57%, el Taiex un 34% y las acciones de Samsung saltaron un 84%. Estas cifras son especialmente sorprendentes para Corea del Sur, que importa alrededor del 70% de su petróleo crudo de Oriente Medio.
El punto de inflexión clave llegó cuando los inversores se dieron cuenta de que los fabricantes asiáticos de chips no solo eran resistentes a la crisis de Oriente Medio, sino que también se beneficiaban de ella. El capital que buscaba refugio de los riesgos geopolíticos mientras mantenía la exposición al auge de la IA inundó TSMC, Samsung y SK Hynix. En una sola sesión de abril, los inversores institucionales extranjeros compraron acciones taiwanesas por valor de 55.710 millones de TWD.
Impacto y significado (para el mundo / la industria / la sociedad)
La principal conclusión de este episodio es un cambio radical en la estructura del índice de mercados emergentes. El MSCI EM ya no es un instrumento diversificado que refleje las economías de Brasil, México, India, Indonesia, Sudáfrica y Asia. Hoy, el índice representa funcionalmente una apuesta concentrada en tres fabricantes de semiconductores.
Las 5 principales empresas (TSMC, Samsung Electronics, SK Hynix, Hon Hai Precision Industry y Xiaomi) representan en conjunto el 32,4% del índice MSCI EM. Solo TSMC representa el 12,5%. Tres empresas (TSMC, Samsung y SK Hynix) planean gastos de capital combinados de aproximadamente 128.000 millones de dólares en 2026, comparables al PIB anual de Hungría o Eslovaquia.
Esto significa que los fondos de pensiones europeos que mantienen entre un 5% y un 10% de su cartera en EM "diversificados" no están obteniendo diversificación en realidad, sino una posición concentrada adicional en infraestructura de IA que se correlaciona con sus inversiones en acciones estadounidenses como Nvidia, Microsoft, Google y Amazon.
La distribución desigual de los beneficios se hizo especialmente evidente durante la crisis. El mercado chino cayó casi un 9% en el primer trimestre, en parte debido al giro de los inversores desde las grandes capitalizaciones chinas hacia Corea del Sur y Taiwán. India registró la mayor caída entre los principales mercados: las preocupaciones sobre el crecimiento económico y las prolongadas negociaciones comerciales con Estados Unidos se vieron agravadas por el aumento de los precios de la energía. Los inversores extranjeros de cartera han retirado 191.968 crore de INR (unos 23.000 millones de dólares) de India desde principios de 2026, y los analistas esperan que la salida continúe mientras persista el auge de la IA.
El sudeste asiático también divergió. Singapur subió gracias a sus sectores financiero y de telecomunicaciones, mientras que Indonesia cayó más de un 20% debido a su dependencia de las importaciones de petróleo. Arabia Saudí ganó un 9% gracias al apoyo estatal, mientras que los EAU cayeron.
Reacciones de los actores clave
Los inversores institucionales redirigieron los flujos de capital a una velocidad sin precedentes. En abril, los inversores institucionales extranjeros fueron compradores netos en Taiwán y Corea del Sur, mientras que retiraron dinero del mercado indio por décimo mes consecutivo. Los analistas de Geojit Investments señalan que "los resultados estelares reportados por estas empresas proporcionan un apoyo fundamental para las entradas de IEF en estos mercados. Mientras continúe el auge de la IA, es probable que persista la tendencia de salidas de IEF de India".
Capital Economics adopta una visión más amplia. Según el economista Elias Hilmer, la dinámica actual se asemeja a las "etapas finales de la burbuja de las puntocom", cuando las acciones estadounidenses se quedaron rezagadas mientras los mercados globales seguían subiendo. Sin embargo, Hilmer cree que el repunte de la IA "todavía tiene margen para continuar", y cualquier burbuja en los mercados emergentes es significativamente menor que la burbuja de las puntocom en Estados Unidos. En particular, si la burbuja estalla, Capital Economics espera una caída mayor en el mercado estadounidense (-12,5%) que en los mercados emergentes (-7%).
El CIO de Matthews Asia, Sean Taylor, mantiene una visión constructiva sobre los impulsores estructurales de los mercados emergentes a pesar de la incertidumbre del conflicto en Oriente Medio. Dice: "El conflicto ha pausado esto hasta cierto punto, pero no creemos que la historia se haya detenido; más bien, puede que solo necesite tiempo para recuperar su ritmo".
Los analistas de European Business Magazine destacan un riesgo crítico: cualquier escalada de tensiones en el estrecho de Taiwán afectaría inmediatamente a todos los fondos de EM que tengan TSMC. La empresa se encuentra en el centro de la cadena de suministro más crítica de la industria tecnológica global, y el riesgo geopolítico en torno a Taiwán sigue siendo subestimado por el mercado.
Pronóstico y conclusiones
Los próximos meses estarán determinados por tres señales clave. Primero, la ejecución del plan de gastos de capital de TSMC de 52.000 a 56.000 millones de dólares. Este será un indicador adelantado de si la tesis de la demanda de IA se mantiene. Segundo, el equilibrio entre oferta y demanda de la memoria de alto ancho de banda (HBM) de SK Hynix, que impulsa la dinámica de las acciones coreanas. Tercero, una reevaluación del riesgo geopolítico de Taiwán, que podría materializarse repentinamente en el precio de las acciones de TSMC.
Los nuevos inversores deben darse cuenta: invertir hoy en fondos EM "diversificados" no es una cobertura contra la concentración en el sector tecnológico estadounidense, sino una amplificación de la misma. La estructura sesgada del índice significa que una corrección en el gasto de capital en IA afectaría simultáneamente a las carteras estadounidenses y "emergentes".
No obstante, la relativa baratura de los EM persiste: el índice cotiza con un descuento del 44% frente a las acciones estadounidenses en múltiplos PER. Sin embargo, esta "baratura" es un promedio entre las valoraciones premium de los tres gigantes de la IA y las posiciones baratas pero ilíquidas de otros países. No se trata de una única oportunidad de inversión, sino de dos perfiles de riesgo completamente diferentes empaquetados en un mismo índice.
La principal conclusión de 2026: la era en que los mercados emergentes eran sinónimo de diversificación ha terminado. La nueva realidad es un mundo donde el gasto de capital en IA determina el destino de toda una clase de activos más que las guerras, los precios del petróleo y la política comercial combinados. Los inversores deben aprender a ver más allá de la cifra agregada "+14%" y comprender dónde se encuentran los rendimientos reales y dónde se esconde el riesgo sistémico.
— Editorial Team