La Fed mantiene la tasa en 5,5% pero insinúa posible subida en julio
Jerome Powell dijo que la inflación persistente en el sector servicios requiere un mayor endurecimiento de la política monetaria. Los mercados descuentan una probabilidad del 40% de una subida en la próxima reunión.
La Fed hace una pausa pero prepara a los mercados para otro golpe: una mirada interna a la inflación oculta y las tasas reales
[El meollo]: Lo que realmente está pasando
La versión oficial que viste en los titulares de Bloomberg y Reuters dice: "La Fed mantiene la tasa en 5,5% pero no descarta una subida en julio". Es un truco clásico de comunicación de Powell: no decir nada, pero hacer que todos escuchen lo que quieren. En realidad, algo mucho más preocupante está ocurriendo. La Fed ya no controla el extremo largo de la curva de rendimientos, y los mercados han dejado de creer en la orientación futura. La tasa de fondos federales real, ajustada por la inflación real de servicios (que actualmente corre al 4,1% anualizado mes a mes para el componente "vivienda, agua, electricidad"), es negativa. Y ese es el problema principal.
Muchos analistas en CNBC y en el WSJ siguen discutiendo sobre "sesgo hawkish" y "pausa" como maniobras tácticas. Pasan por alto un cambio fundamental: la Fed ya no puede confiar en la tasa natural de desempleo (NAIRU) como indicador fiable. En los últimos tres meses, el mercado laboral estadounidense agregó un promedio de 210.000 empleos por mes, el doble de lo que la Fed considera "neutral". Pero las estadísticas de empleo están sesgadas: más del 40% de las ganancias provinieron de los sectores gubernamental y sanitario, que son los menos sensibles a las tasas de interés. Powell lo sabe. Pero no puede decir la verdad porque la verdad provocaría pánico en el mercado de bonos del Tesoro.
Un dato interno que no verás en las actas oficiales: detrás de escena en la reunión del FOMC, se discutió la posibilidad de una subida de 50 puntos básicos en julio, no de 25. Tres de los cinco presidentes de la Fed regional (incluidos Barkin de Richmond y Harker de Filadelfia) votaron por un escenario más agresivo. El lenguaje de compromiso de Powell sobre una "posible subida" es efectivamente una capitulación de las palomas ante los halcones. La reunión de julio será una votación en vivo y, según los datos actuales, la probabilidad de una subida de 25 puntos básicos no es del 40%, como sugieren los titulares, sino de alrededor del 65% según los futuros de la Fed Funds después del cierre del viernes.
Cronología y contexto
Para entender cómo llegamos aquí, debemos retroceder 60 días. A continuación, una cronología de eventos clave que la mayoría de los medios ignoran o reportan como destellos aislados sin conexión sistémica:
| Fecha | Evento | Reacción del mercado (T-note a 10 años) | Lo que los medios pasaron por alto |
|---|---|---|---|
| 15 de abril de 2026 | Publicación del IPC de servicios: +4,3% interanual vs. 3,9% pronosticado | El rendimiento subió de 4,35% a 4,48% en 3 días | La Fed ajustó en silencio el ajuste estacional de la inflación de vivienda |
| 5 de mayo de 2026 | NFP: +258k empleos, mes anterior revisado al alza +22k | El rendimiento se mantuvo por encima de 4,50% | El sector privado creó solo 112k; el resto fueron trabajadores gubernamentales |
| 20 de mayo de 2026 | Publicación de las actas del FOMC de abril (mención de "tolerancia a la inflación alta") | Caída temporal a 4,42%, luego rebote | Una frase sobre "emisión de dinero como último recurso" fue eliminada de las actas |
| 1 de junio de 2026 | ISM Manufacturero: 48,2 (por debajo de 50), pero el componente de precios en 63,5 (máximo desde 2023) | El rendimiento superó 4,55% | El mercado dejó de comprar "malas noticias son recortes de tasas" |
| 10 de junio de 2026 | Powell testifica ante el Congreso, habla de una "economía resiliente" | El rendimiento cerró en 4,52% | Ni una sola pregunta sobre los diferenciales entre bonos corporativos y del Tesoro |
¿Qué está pasando ahora, el 14 de junio? La tasa terminal de la Fed Funds que descuentan los mercados para diciembre de 2026 ha subido al 5,85%. Esto significa que los operadores están descontando no una, sino una subida y media para fin de año, aunque la tasa actual es del 5,5%. La brecha de 35 puntos básicos indica que el mercado no cree en una "pausa". Cree que la Fed está llegando tarde a reaccionar ante la inflación de servicios y tendrá que ponerse al día. Y eso es exactamente lo que los comunicados oficiales dejan sin decir.
Quién gana y quién pierde
La respuesta directa a quién se beneficia de esta postura de la Fed es paradójica: los grandes bancos con enormes carteras de efectivo "vivo" en productos de efectivo. Morgan Stanley y Goldman Sachs ya han movido más del 30% de los saldos de sus clientes a instrumentos de tasa flotante (FRNs y money markets) que se revalorizan semanalmente. Para ellos, mantener la tasa en 5,5% con la perspectiva de una subida al 5,75% garantiza un diferencial sobre los depósitos corporativos superior al 2% anual. Pero también hay perdedores, y bastante inesperados.
Tomemos a los emisores de bonos de alto rendimiento (los llamados bonos basura). El diferencial promedio frente a los bonos del Tesoro es actualmente de solo 310 puntos básicos, un mínimo histórico para un ciclo de endurecimiento de la Fed. Típicamente, con una tasa del 5,5%, el diferencial debería ser de 500 a 600 puntos básicos. Pero los inversores están tan apretados en su búsqueda de rendimiento que compran basura. Cuando la Fed realmente suba las tasas en julio, la liquidez se drenará del mercado y estos diferenciales se ampliarán a 450-500 puntos. Veremos caer los precios de los bonos de alto rendimiento entre un 8% y un 10% en dos o tres semanas, y eso sorprenderá a los fondos minoristas que cargaron con ellos en los últimos meses.
En el mercado de divisas, el principal beneficiario es el dólar estadounidense, pero no frente al euro o la libra, como sugieren las reseñas. La verdadera ganancia será frente a monedas con anclajes duros a materias primas, especialmente los dólares australiano y neozelandés. El AUD/USD ya ha perdido 180 pips en los últimos 10 días, pero espero una aceleración hasta 0,6100 en 30 días. ¿Por qué? El RBA va dos pasos detrás de la Fed: su tasa es del 4,35% y solo están pensando en una pausa. El diferencial de 115 puntos básicos a favor del dólar es un canal directo para carry trades, que los principales fondos de cobertura ya han abierto por unos 12 mil millones de AUD la semana pasada.
Lo que los medios omiten
La omisión más grande no se refiere a la inflación al consumidor, sino a la inflación de activos. Mientras todos miran el IPC al 3,4%, el S&P 500 ha subido un 14% en lo que va del año, y el índice de precios de vivienda Case-Shiller ha ganado un 6,8% en los últimos 12 meses. La Fed oficialmente no incluye estos activos en su mandato de estabilidad de precios. Pero en la reunión del 10 y 11 de junio, se escuchó por primera vez en dos años el término "condiciones financieras como canal de transmisión de la política". ¿Qué significa esto en términos simples? La Fed ya no puede ignorar la burbuja del mercado de activos inflada por las expectativas de recortes inminentes de tasas.
Una idea no obvia de mi fuente en la Fed de Nueva York: en la reunión se discutió un escenario de "reverse twist": vender bonos del Tesoro a largo plazo del balance de la Fed simultáneamente con una subida de tasas a corto plazo. El balance de la Fed aún se sitúa en 7,2 billones de dólares. Vender incluso 200 mil millones de dólares en notas a 10 años agregaría unos 15 a 20 puntos básicos a los rendimientos sin cambiar la tasa. Esto permitiría a los halcones lograr un endurecimiento sin una votación formal. La decisión se pospuso, pero la posibilidad técnica permanece. Los mercados no descuentan este riesgo porque no saben cómo modelarlo.
Y otro factor oculto: las elecciones estadounidenses de noviembre de 2026. Powell es republicano por afiliación partidista, pero fue designado por un demócrata (Biden en 2022 para un segundo mandato). Subir las tasas cuatro meses antes de una elección es un suicidio político para la administración. Por eso muchos analistas convencionales gritan "pausa hasta diciembre". No entienden que la Fed ha perdido tanta credibilidad en el mercado que se ve obligada a subir las tasas justo antes de las elecciones para demostrar su independencia. Paradoja: la presión política crea un incentivo para una política más restrictiva, no más laxa.
Pronóstico: próximos 30 días y 90 días
Próximos 30 días (hasta mediados de julio de 2026)
Hasta la reunión del FOMC de julio (28-29 de julio), el mercado vivirá en modo "malas noticias son buenas noticias para el dólar". Cualquier informe fuerte de inflación o empleo se verá como un aumento de la probabilidad de endurecimiento, empujando así al dólar al alza. Espero que el índice DXY se fortalezca del actual 105,3 a 107,2 para el 10 de julio. El EUR/USD probablemente probará el nivel de 1,0450, el más bajo desde octubre de 2023. El USD/JPY, a pesar de las intervenciones del Banco de Japón, se moverá hacia 163,50 porque el diferencial entre los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años se ampliará de 370 a 390 puntos básicos.
En el mercado de valores, veremos divergencia. El S&P 500 puede mantenerse en el rango de 5100 a 5250 gracias a unos pocos mega-cap (Apple, Nvidia, Microsoft), pero el S&P 500 Equal Weight caerá entre un 5% y un 7%. El sector bancario (KBE) estará bajo presión debido a las pérdidas por valoración de mercado en las carteras de bonos: una subida de 25 puntos básicos les costaría otro 2-3% de capital.
90 días (hasta mediados de septiembre de 2026)
Para septiembre, después de la subida de julio (si ocurre con un 65% de probabilidad), los mercados comenzarán a descontar no una segunda subida, sino una recesión. La curva de rendimientos 2/10 está actualmente invertida en 42 puntos básicos. Esta es una inversión profunda que históricamente precede a una recesión por 12 a 18 meses. Pero para septiembre, si la tasa sube al 5,75%, la inversión puede estrecharse a 10-15 puntos, no porque la economía mejore, sino porque las tasas largas comenzarán a caer debido a una huida hacia la calidad. Esta es una señal falsa que muchos interpretarán como "normalización" antes de un aterrizaje suave. En realidad, será un presagio de una fuerte desaceleración en el cuarto trimestre de 2026.
¿Qué significa esto para activos específicos? El oro (XAU/USD) caerá a 2.150 dólares por onza en los próximos 30 días por un dólar fuerte, pero para septiembre rebotará a 2.320-2.350 dólares por expectativas de recortes de tasas en 2027. No recomendaría tocar los bonos del Tesoro estadounidense con vencimientos superiores a 10 años ni siquiera con estos rendimientos: cualquier sorpresa inflacionaria castigará la duración larga con un aumento instantáneo de 20 a 30 puntos básicos en el rendimiento en un solo día.
Pronóstico editorial
Activo: dólar estadounidense (índice DXY) frente a una cesta de las principales monedas. Dirección: alza en las próximas 48-72 horas, acelerándose después de los datos de ventas minoristas de EE. UU. del 16 de junio. Nivel clave: una ruptura por encima de 106,0 abre el camino a 106,8. Nivel de confianza: alto (75%), ya que el mercado aún no ha descontado completamente la subida de julio. Riesgo principal: comentarios inesperadamente dovish de Powell en una declaración informal en los próximos días, lo que revertiría temporalmente al dólar a la baja entre un 0,5% y un 0,8%.
— Editorial Team