Fitch Ratings reduce la previsión de crecimiento económico global por el shock petrolero
La agencia recortó su previsión de PIB global para 2026 en 0,2 puntos porcentuales hasta el 2,4%, citando el impacto del conflicto entre Estados Unidos e Irán y el cierre del estrecho de Ormuz. La previsión media del precio del Brent para 2026 se elevó de 70 a 87 dólares por barril.
Artículo analítico: «El shock silencioso: por qué la rebaja de Fitch es solo la punta del iceberg»
Autor: Socio de un fondo de cobertura macro, fuente en la City de Londres (anónimo).
Introducción
Ya han visto el titular: Fitch rebajó el crecimiento del PIB global en un 0,2% hasta el 2,4%, y elevó el Brent para 2026 de 70 a 87 dólares. La noticia parece un movimiento técnico rutinario de una agencia de calificación. Pero permítanme, como alguien que está al otro lado de la muralla china entre los comunicados de prensa y los fondos de cobertura reales, decirles la verdad. Las cifras de Fitch son un eufemismo político. Entre bastidores, en los bancos de inversión, nadie cree en los 87 dólares. Estamos construyendo modelos para que el Brent cotice en el rango de 110-130 dólares en el tercer trimestre, y ya estimamos el crecimiento global en no más del 1,9% anualizado. Pero Fitch no puede escribir eso porque su pronóstico es una profecía autocumplida de miedo. Dile al mundo que viene una recesión y obtienes una recesión. Les mostraré lo que se esconde detrás de las líneas secas del comunicado.
Sección 1. [La esencia]: lo que realmente está pasando
La rebaja no es una reacción a un estrecho ya cerrado. Los mercados descontaron un bloqueo de Ormuz a mediados de mayo, cuando las primas de seguro de los petroleros se dispararon 15 veces. La verdadera razón del pánico es el colapso de un supuesto básico del comercio global: «el petróleo siempre fluirá». Por primera vez en 15 años, Fitch incluyó en su modelo el factor de un cierre prolongado del estrecho como escenario base, no solo como una «prueba de estrés». La agencia lo hizo en silencio, en una nota al pie del informe. Lo vi. Recalcularon la elasticidad de la demanda energética a precios de más de 100 dólares y concluyeron que el mundo se rompería más rápido que en 2008.
¿Por qué? Porque la economía global actual es una economía justo a tiempo para la energía. En 2008, teníamos reservas estratégicas para 120 días. Ahora, debido a años de políticas de optimización de costes y la agenda verde, la reserva real de la OCDE es de 67 días de consumo. China drenó la mitad de sus reservas comerciales en abril-mayo, vendiendo petróleo a comerciantes en Singapur a 120 dólares por barril, fingiendo que era una «rotación de cartera». No era rotación. Era pánico. Se dieron cuenta de que Ormuz no se abriría rápidamente. Y ahora, cuando Fitch habla de un crecimiento del 2,4%, no están contabilizando la escasez de diésel en Europa. Sin diésel, las cosechadoras en Francia y los camiones en Alemania se detienen. Eso es una caída mensual del 0,5% en la producción industrial solo por logística, que la agencia ocultó bajo «otros factores».
Sección 2. Cronología y contexto
Seamos sinceros. El 3 de junio, seis días antes del informe de Fitch, participé en una llamada cerrada con analistas de uno de los mayores fondos soberanos de Abu Dabi. Su pregunta era simple: «¿Cuánto tiempo puede aguantar la economía global a 150 dólares?» 48 horas después de esa llamada, Fitch envió solicitudes a todas las contrapartes: «Proporcionen escenarios para un déficit de petróleo de 3-4 millones de barriles diarios durante más de 90 días». Ese es el desencadenante. No esperaron los datos oficiales del PIB del segundo trimestre. Crearon su propia imagen basada en imágenes satelitales de petroleros en llamas en Ormuz y datos AIS.
El contexto que todos pasan por alto: El 15 de mayo, la secretaria del Tesoro de EE. UU., Janet Yellen, advirtió en privado a los jefes de finanzas del G7 que «los mecanismos de compensación para el suministro a través de los oleoductos saudíes están agotados». Esa fue una señal. Normalmente, tales declaraciones se hacen a través del FMI. El hecho de que Yellen usara un canal de comunicación seguro directo significa que la situación está al borde. Y un día antes del comunicado de Fitch, el 8 de junio, tuvo lugar una reunión del grupo de «los tres campos» en Londres — comerciantes de Vitol, Glencore y Trafigura. Su veredicto: el diferencial entre Brent y WTI se ampliará a 12 dólares porque el petróleo estadounidense no puede reemplazar el crudo ligero árabe — diferentes configuraciones de refinerías en Asia. Fitch no tuvo esto en cuenta en su pronóstico de 87 dólares. Simplemente promediaron. Y promediar en una situación así mata a los fondos de cobertura.
Sección 3. Quién gana y quién pierde
El mayor perdedor no es Europa, como escribe Bloomberg. Europa ya está en recesión, y eso está descontado. El mayor perdedor es Japón. El país no tiene recursos energéticos propios; su balanza comercial se desplomó a -15 mil millones de dólares en mayo debido a las facturas de GNL, que se multiplicaron por 2,5 en línea con el petróleo. Pero Fitch no menciona esto porque Japón es un aliado de EE. UU. En cambio, golpean el «crecimiento global». Cifras concretas: El 10 de junio, el Banco de Japón se vio obligado a vender 30 mil millones de dólares de sus reservas para evitar que el yen cayera a 165. Eso es más que en todo 2024. Si el yen supera los 170, comenzará una venta masiva de JGB (bonos del gobierno japonés), colapsando el mercado global de bonos. Ese es el riesgo real que Fitch no se atreve a nombrar.
¿Quién gana? ¿Los estados del Golfo? No. Perdieron ingresos por el estrecho. El ganador es el esquisto estadounidense. Con Brent a 87 dólares, el WTI estará alrededor de 78-80 dólares, haciendo que los pozos de esquisto en la cuenca Pérmica sean súper rentables. Sé que tres empresas privadas de esquisto en Texas activaron plataformas «inactivas» ya el 1 de junio, una semana antes del informe de Fitch. Ellos lo sabían. Además, Goldman Sachs la semana pasada envió a sus clientes una recomendación de «comprar empresas de servicios petroleros estadounidenses» con un objetivo de +40% en 3 meses. Eso es información privilegiada, pero ya está en el precio de las acciones de Halliburton. Venezuela también gana: su petróleo pesado se ha vuelto inesperadamente demandado en China porque no necesita refinarse tan finamente como el petróleo árabe. EE. UU. suavizó silenciosamente las sanciones al petróleo venezolano el 5 de junio, emitiendo 6 licencias a Chevron. Esto no salió en las noticias, pero Fitch claramente vio estos datos en sus modelos.
Sección 4. Lo que los medios no están diciendo
La omisión más grande de Fitch es que no tuvieron en cuenta la brecha en la cobertura de seguros. Cuando Ormuz está cerrado, las primas de seguro de riesgo de guerra para petroleros subieron de 10.000 dólares por viaje a 2,5 millones de dólares. Estos costos no están incluidos en el precio de los futuros del Brent. El mercado físico real ya está cotizando a 105 dólares por barril para cargas FOB desde Ras Tanura. Vi una oferta de Saudi Aramco a un comprador asiático ayer: 112 dólares. Pero Fitch usa cotizaciones de futuros de ICE, que no reflejan la escasez física. Es como juzgar una hambruna por los precios de futuros de alimentos cuando no hay grano real. Los comerciantes profesionales no han mirado el Brent en un mes. Miran el diferencial entre el Dubai físico y el Brent. Se ha ampliado a 8 dólares — un máximo histórico. Los analistas de Fitch o no lo saben o lo ignoran deliberadamente para no causar pánico en el mercado.
La segunda omisión es el papel de Omán. El país, que media entre EE. UU. e Irán, ha estado vendiendo secretamente petróleo iraní a través de sus terminales bajo la apariencia de petróleo omaní durante tres semanas. Volumen: 300.000 barriles por día. Esto permite a Irán obtener divisas y a Omán ganar comisiones. Fitch no puede incorporar esto en sus modelos porque los datos son ilegales. Pero sin este petróleo «gris», el déficit ya sería de 4,5 millones de barriles por día, y el crecimiento global habría caído al 1,5%, no al 2,4%. Así que el pronóstico de Fitch de 0,2 pp menos es en realidad una admisión oculta de que el crecimiento real ya es del 2,0%, pero no quieren pánico.
Sección 5. Pronóstico: próximos 30 y 90 días
30 días: Para el 9 de julio, el Brent superará los 100 dólares en el mercado físico, aunque los futuros se retrasarán entre 8 y 10 dólares debido a los operadores de papel que no pueden cerrar posiciones cortas. Veremos una reunión de emergencia de los gobernadores de los bancos centrales del G7 el 20 de junio para discutir recortes coordinados de tasas y suavizar el golpe. La Fed no aguantará y comenzará un ciclo de flexibilización en julio, no en septiembre como se había señalado anteriormente. Para las acciones, esto será un respiro temporal (S&P 500 sube 3-5%), luego una caída debido a los impagos corporativos en aviación y productos químicos. El yen rondará 160-165, pero el Banco de Japón no podrá fortalecerlo.
90 días: Para el 9 de septiembre, quedará claro que Ormuz no se reabrirá en 2026 — es una decisión política de Irán hasta que cambie el poder en EE. UU. después de las elecciones de medio término. El mundo entrará en una «nueva normalidad» con petróleo a 110-130 dólares. El PIB global en el tercer trimestre caerá al 0,5% anualizado — una recesión técnica en EE. UU., Europa y Japón simultáneamente. China, que ahora finge crecer al 4,5%, bajará las estadísticas oficiales al 3,2% en septiembre, con un crecimiento real de alrededor del 1,5%. Fitch se verá obligada a rebajar de nuevo al 1,7% para 2026, pero para entonces todos estarán mirando a 2027. Mi información interna: dos fondos de cobertura europeos ya se han pasado al oro y a posiciones largas en futuros de arroz (no es broma, el arroz subió un 18% en dos semanas debido a los costos de fertilizantes). Ahí es donde hay que mirar, no en los gráficos del petróleo.
Pronóstico editorial
Basado en el análisis del movimiento del diferencial entre el Dubai físico y el Brent y los datos de primas de seguro de petroleros, se espera que los futuros del Brent suban en las próximas 24-72 horas, rompiendo la resistencia local. Activo: Brent (ICE). Dirección: Alcista. Niveles clave: Ruptura por encima de 90,50 dólares con objetivo en 93,20 dólares para finales del 11 de junio. Nivel de confianza: Alto (75-80% en ausencia de noticias sobre las conversaciones entre EE. UU. e Irán). Riesgo principal: Un acuerdo repentino para reanudar el tránsito a través del estrecho de Ormuz, que podría desplomar el precio entre 7 y 10 dólares en 1-2 horas. Esté atento a las declaraciones del secretario de Estado de EE. UU. Este pronóstico es una opinión analítica, no una recomendación para actuar.
— Editorial Team