Dos nuevos bloques político-militares se forman en el Golfo Pérsico
En medio de la guerra con Irán, surge una grieta en la región: por un lado, los EAU e Israel se acercan, creando un fondo de defensa conjunto; por el otro, Arabia Saudita, Egipto, Turquía y Pakistán —denominado el 'Cuarteto Suní'— fortalecen su cooperación.
Jugando dos partidas de ajedrez: Por qué el nuevo alineamiento en el Golfo hundirá los mercados de los EAU e impulsará a Turquía
Análisis del autor
[La clave]: Lo que realmente está sucediendo
Lo que los medios llaman 'la formación de dos nuevos bloques' es en realidad un reconocimiento del colapso total del antiguo modelo de seguridad en la región. Durante veinte años, EE. UU. actuó como el único garante de la estabilidad en el Golfo. Ahora, nadie tiene ilusiones: Washington no puede o no quiere proteger a sus aliados.
El primer bloque —EAU + Israel— es una alianza tecnológica financiada con dinero. El segundo —Arabia Saudita, Egipto, Turquía, Pakistán (el 'Cuarteto Suní')— es un intento de crear un contrapeso regional independiente tanto de EE. UU. como de China.
Pero hay un detalle que la mayoría pasa por alto. Formalmente, ambos bloques apuntan a Irán. En realidad, compiten entre sí por el papel de 'socio principal de Occidente'. Y esta competencia tendrá consecuencias mucho más graves para los mercados que cualquier ataque con misiles.
¿Por qué esto nos importa a los financieros? Porque hasta ahora, el CCG (Consejo de Cooperación del Golfo) era un mercado monolítico con dinámicas compartidas. Ahora se está dividiendo. Los inversores que tenían carteras diversificadas en todo el Golfo verán que sus activos se comportan de manera diferente. Y la divergencia solo crecerá.
Cronología y contexto
Permítanme reconstruir la secuencia de eventos que llevaron a la configuración actual.
Septiembre de 2025 — Arabia Saudita y Pakistán firman un acuerdo de defensa bilateral. No incluye respuesta militar automática, pero formaliza décadas de cooperación. Esta fue la primera señal.
Febrero–marzo de 2026 — EE. UU. e Israel inician una guerra contra Irán. Irán lanza ataques con misiles contra cinco países de la región, incluidos los EAU, Baréin, Catar y Kuwait. El CCG se da cuenta: sus territorios son objetivos.
Marzo de 2026 — Cumbre en Islamabad. Turquía, Pakistán, Arabia Saudita y Egipto coordinan sus esfuerzos. Pakistán proporciona un 'paraguas' nuclear, Turquía ofrece tecnología militar, Arabia Saudita aporta financiación y Egipto brinda cobertura diplomática.
Mayo de 2026 — En plena guerra, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu vuela en secreto a Abu Dabi. El resultado: la creación de un fondo de defensa conjunto para desarrollar y adquirir nuevas armas. El monto asciende a miles de millones de dólares. La información solo ahora ha trascendido a los medios.
19–20 de mayo de 2026 — La agencia ABNA y otras fuentes confirman detalles: el fondo financiará el desarrollo de sistemas de defensa aérea, capacidades antidrones e integración de IA en sistemas de defensa.
Lo importante en esta cronología: los EAU e Israel iniciaron su alianza en secreto respecto a EE. UU. El embajador estadounidense Mike Huckabee confirmó que Israel desplegó baterías Iron Dome en los EAU durante la guerra. Pero el fondo en sí no es un despliegue temporal, sino una estructura permanente. Y no se financia con dinero estadounidense, sino con fondos emiratíes.
Quién gana y quién pierde
Ganador n.º 1 — La industria de defensa israelí. Empresas como Israel Aerospace Industries, Rafael y Elbit Systems recibirán contratos multimillonarios del fondo emiratí. Mientras tanto, los competidores estadounidenses (Lockheed Martin, Raytheon, Northrop Grumman) perderán: su monopolio tradicional en el mercado del Golfo se ha roto.
Ganador n.º 2 — Turquía. Ankara es un actor clave en el 'Cuarteto Suní'. Los drones turcos Bayraktar ya han demostrado su eficacia. En la nueva alianza, Turquía se convierte en el centro tecnológico de todo el bloque. Las acciones de empresas de defensa turcas (por ejemplo, Aselsan, Baykar, si cotizan en bolsa) son activos infravalorados.
Ganador n.º 3 — Pakistán. Islamabad proporciona un 'paraguas nuclear' —garantías informales de que, ante una amenaza existencial, Pakistán usará sus armas nucleares. Esto eleva radicalmente las apuestas ante cualquier agresión contra Arabia Saudita o Turquía. Pakistán gana peso político desproporcionado a su poder económico.
Perdedor — los EAU, pero de manera inesperada. Sí, los EAU obtienen tecnología israelí. Pero también se convierten en el objetivo principal de Irán. En marzo de 2026, ya se lanzaron unos 3.000 misiles y drones iraníes contra los EAU. Con la nueva alianza, esta amenaza solo aumentará. El sector turístico, inmobiliario y de servicios financieros de los EAU (juntos, más del 50 % del PIB) se verán presionados. MSCI ya registra una divergencia entre los precios del petróleo y los mercados del CCG: antes, el aumento del petróleo elevaba los mercados del Golfo; ahora no, porque los inversores huyen de la región.
Perdedor no obvio — Catar. Doha tradicionalmente desempeñaba el papel de mediador neutral y tenía buenas relaciones con Irán (comparten el yacimiento de gas más grande del mundo). En la nueva configuración bipolar, Catar se encuentra entre la espada y la pared. Si los EAU y Arabia Saudita fuerzan una elección, Catar podría perder el gas iraní o las inversiones árabes. El riesgo para el fondo soberano de Catar (valorado en unos 500.000 millones de dólares) está subestimado.
No mencionados, pero en el juego — China. Pekín observa con interés cómo EE. UU. pierde influencia en el Golfo. China ya es el mayor socio comercial del CCG. El siguiente paso es la presencia militar. Los países del Golfo ya están considerando invitar a tropas chinas y rusas en lugar de las estadounidenses. Para nosotros, los financieros, esto significa una cosa: tarde o temprano, el petróleo no se venderá por dólares, sino por yuanes. Y eso lo cambia todo.
Lo que los medios no están diciendo
Perspectiva n.º 1 — La verdadera razón para crear el 'Cuarteto Suní'.
La versión oficial es contener a Irán. La verdadera razón es la desconfianza hacia EE. UU. Los estados del Golfo vieron cómo la administración Trump primero apoyó a Israel y luego resultó incapaz de proteger sus territorios de los misiles iraníes. Se dieron cuenta de que las garantías estadounidenses no valen nada. El 'Cuarteto Suní' es un intento de crear un sistema de defensa colectivo independiente de Washington.
Pero hay un problema que nadie menciona. Los cuatro países tienen diferentes 'amos'. Arabia Saudita y Egipto están bajo una fuerte influencia estadounidense. Pakistán está bajo la influencia de China. Turquía intenta equilibrarse entre Moscú y Washington. ¿Cómo pueden estos cuatro países, cada uno vinculado a un centro de poder global diferente, actuar de manera coordinada? Respuesta: no pueden. El 'Cuarteto Suní' quedará paralizado por contradicciones internas ante la primera prueba seria.
Perspectiva n.º 2 — Por qué los EAU se acercaron a Israel.
Abu Dabi tomó una decisión racional pero cínica. A corto plazo, la tecnología de defensa aérea israelí es lo único que puede proteger contra los misiles iraníes. EE. UU. no puede o no quiere suministrar suficientes sistemas. Rusia y China son políticamente inaceptables para los EAU (demasiado vinculados a Irán).
Pero el precio de esta elección es la pérdida de la identidad árabe. Los EAU se convierten en un puesto avanzado israelí en el Golfo. Esto causa un profundo descontento a nivel interno y entre los vecinos. Arabia Saudita, que también ha normalizado formalmente relaciones con Israel, no está dispuesta a llegar tan lejos. La brecha entre Riad y Abu Dabi ahora es pública.
Perspectiva n.º 3 — Consecuencias de mercado subestimadas.
El estudio de MSCI de marzo mostró claramente: la guerra del Golfo rompió la correlación tradicional entre el petróleo y los mercados del CCG. Antes, subida del petróleo = subida de los mercados. Ahora no, porque la economía local (inmobiliaria, turismo, finanzas) sufre por la guerra.
¿Qué significa esto para los inversores de cartera? La cobertura a través del petróleo ya no funciona. Si posee acciones de empresas emiratíes, la subida del petróleo no lo salvará de una caída. Se necesitan nuevos instrumentos. Y aún no existen.
Además, los fondos de inversión privados continúan entrando en el CCG con valoraciones de 2023 (entrada de 4.200 millones de dólares en el segundo trimestre de 2025, un 50 % más intertrimestral). Están pagando precios de antes de la guerra por riesgos de guerra. Esto es una subestimación clásica del riesgo de cola. Cuando el mercado reevalúe la amenaza (y lo hará ante la primera escalada real), estos fondos perderán entre un 20 y un 30 % en un mes.
Pronóstico: Próximos 30 días y 90 días
Próximos 30 días:
- Mercado bursátil de los EAU (DFMGI, ADX) — caída del 5-8 %. Pérdidas principales: sector inmobiliario (Emaar Properties y similares) y turismo (operadores hoteleros). Amenaza iraní más salida de turistas.
- Mercado bursátil turco (BIST 100) — crecimiento del 3-5 % en términos de dólar. Sector defensa (Aselsan, Roketsan) — líderes de crecimiento. La lira turca sigue volátil, pero el mercado se beneficia del estatus de 'nuevo centro de seguridad'.
- Mercado saudí (Tadawul) — lateral o ligera caída. Riad intenta mantener la neutralidad, pero su participación en el 'Cuarteto Suní' lo convierte en objetivo.
Próximos 90 días:
Escenario base (probabilidad del 60 %): Los dos bloques coexisten en paralelo, compitiendo pero sin enfrentamientos directos. Los EAU profundizan la cooperación con Israel. Arabia Saudita, Turquía, Pakistán y Egipto formalizan el 'Cuarteto Suní' (probablemente firmando una carta fundacional en septiembre de 2026). Los inversores reevalúan gradualmente los riesgos. El capital fluye de los EAU a Turquía y Arabia Saudita.
Escenario de escalada (probabilidad del 30 %): Irán lanza un ataque masivo contra los EAU. EE. UU. no interviene. Los EAU piden ayuda a Israel. Esto consolida el bloque EAU+Israel como una fuerza proxy de EE. UU. El 'Cuarteto Suní' se distancia de ambos. La región entra en una fase de guerra fría entre tres centros: bloque proiraní, bloque proestadounidense (EAU+Israel) y bloque suní independiente. Los mercados del CCG caen entre un 15 y un 20 %. El dólar sube. Petróleo a 120-140 dólares.
Escenario de desescalada (probabilidad del 10 %): Acuerdo de paz entre EE. UU. e Irán. La amenaza de guerra se desvanece. Los EAU reducen la cooperación militar con Israel (el fondo se congela). El 'Cuarteto Suní' pierde relevancia. Los mercados del CCG se recuperan entre un 10 y un 15 %. Pero este escenario es poco probable: hay demasiados intereses en mantener la tensión.
Pronóstico editorial
Activo: ETF del mercado de los EAU (por ejemplo, iShares MSCI UAE Capped ETF)
Dirección: Caída en las próximas 24–72 horas
Niveles clave: Nivel actual (aproximadamente 13-14 dólares para el ETF). Soporte en 12,50 dólares. Si se rompe, 11,80 dólares
Nivel de confianza: Alto (65 %). La noticia de la formación de dos bloques es un reconocimiento de que la región será inestable durante mucho tiempo. Los mercados apenas están comenzando a digerirlo.
Riesgo principal: Un acuerdo de paz inesperado entre EE. UU. e Irán. En ese escenario, la prima de riesgo en los EAU desaparecería y el mercado podría subir entre un 5 y un 7 % en un día. Pero la probabilidad de un acuerdo de paz en las condiciones actuales es inferior al 15 %.
Este pronóstico es una opinión analítica del consejo editorial y no constituye asesoramiento de inversión individual. Tome decisiones basadas en su propia evaluación de riesgos y consultas con asesores financieros autorizados.
— Editorial Team