El CERN aprueba oficialmente el plan para un colisionador circular futuro de 91 km
La Organización Europea para la Investigación Nuclear ha anunciado la selección de un colisionador de 91 km como sucesor del Gran Colisionador de Hadrones. El proyecto, con un coste de unos 19 000 millones de dólares, pretende estudiar en detalle el bosón de Higgs y buscar nueva física.
Perspectiva: Cómo el CERN ganó la carrera por el futuro de la física gracias a la pausa de China, pero aún enfrenta un déficit de 4000 millones de dólares
[La esencia]: Lo que realmente está pasando
El 22 de mayo de 2026, el CERN anunció oficialmente que el Colisionador Circular Futuro (FCC) de 91 km ha sido elegido como sucesor oficial del Gran Colisionador de Hadrones. A primera vista, es una decisión rutinaria de la comunidad física europea. En realidad, es el resultado de una casualidad geopolítica que el CERN aprovechó con precisión quirúrgica.
Por qué es importante. Durante los últimos cinco años, el mundo de la física de altas energías ha estado en un duopolio: Europa con su FCC (91 km, 19 000 millones de dólares) y China con su CEPC (100 km, estimado en 5 000-7 000 millones de dólares). Dos proyectos competidores, dos aspirantes al título de 'primera fábrica de bosones de Higgs del mundo'. Y a finales de 2025, ocurrió algo inesperado: China puso en pausa su CEPC.
La directora general del CERN, Fabiola Gianotti, dijo entonces lo que normalmente no se dice públicamente: 'La pausa del CEPC es una oportunidad para el CERN'. En el lenguaje diplomático del CERN, eso es el equivalente a un baile de victoria. Y ahora, en mayo de 2026, con la Estrategia Europea de Física de Partículas actualizada, el FCC se ha convertido en el único actor en el campo.
Pero el problema es que la ventana política se abrió, pero las carteras no la han seguido del todo.
El proyecto cuesta 15 000 millones de francos suizos (unos 19 000 millones de dólares) solo para la primera fase: el FCC-ee, un colisionador de electrones y positrones que comenzará a mediados de la década de 2040. La mitad de esa cantidad provendrá de los estados miembros del CERN. La Unión Europea ha prometido considerar 3000 millones de euros en 2027. Donantes privados se comprometieron a aportar 860 millones de euros (unos 930 millones de dólares) en diciembre de 2025. Pero incluso después de eso, queda un déficit de aproximadamente 4000 millones de francos suizos.
Eso es lo que no dicen los titulares: el CERN ganó la carrera, pero no tiene el dinero para la recta final.
Cronología y contexto
Arquitectura técnica. El FCC no es un colisionador, sino dos en el mismo túnel:
- FCC-ee (electrón-positrón, década de 2040) — opera a energías de hasta 0,365 TeV. Su objetivo es producir y estudiar bosones de Higgs con una precisión sin precedentes. Las colisiones electrón-positrón proporcionan una señal 'limpia', a diferencia de las colisiones de protones que generan muchos residuos.
- FCC-hh (protón-protón, década de 2070) — después de que finalice el programa del FCC-ee, se desmantelará el equipo y se instalará un nuevo acelerador, colisionando protones a energías de hasta 100 TeV. Eso es 7 veces más potente que el actual LHC. Pero este es un proyecto para tus nietos.
¿Por qué un horizonte tan lejano? El túnel de 91 km, a una profundidad media de 200 metros bajo Suiza y Francia, requerirá excavar 9 millones de metros cúbicos de roca. Solo la excavación llevará de 5 a 7 años. Luego vienen la instalación de imanes, cavidades superconductoras de radiofrecuencia, detectores. El cronograma es ajustado: la construcción comenzará en 2030 si el Consejo del CERN toma una decisión final en 2028.
Fechas clave:
- 2020 — La Estrategia Europea de Física de Partículas nombra una 'fábrica de Higgs' como la máxima prioridad después del LHC
- 2025 — Estudio de viabilidad completado con 1500 expertos
- Diciembre de 2025 — China pausa el CEPC, lo excluye del próximo plan quinquenal
- 22 de mayo de 2026 — El CERN aprueba oficialmente el FCC como el próximo colisionador
- 18 de mayo – 2 de octubre de 2026 — Consultas públicas en Suiza
- 2 de junio – 1 de octubre de 2026 — Debates públicos en Francia (CNDP)
- 2028 — Decisión final del Consejo del CERN sobre el inicio de la construcción
- 2030 — Comienza la construcción del túnel
- 2045-2048 — Primera puesta en marcha del FCC-ee
Quién gana y quién pierde
Ganador n.º 1: El CERN como institución. En 2026, esta organización cumple 72 años. Sobrevivió a la Guerra Fría, a los cambios de paradigma tecnológico y al descubrimiento del bosón de Higgs. Pero después de 2040, cuando el LHC se apague, el CERN no tendría razón de ser. El FCC le da otros 50 años de vida. Además, repiten un modelo que funcionó en la década de 1980: primero construyeron el LEP (un colisionador de electrones y positrones de 27 km), luego colocaron el LHC en el mismo túnel. Ahora, escalando a 91 km.
Ganador n.º 2: Mark Thomson (nuevo director general del CERN). Thomson asumió el cargo a principios de 2026, sucediendo a Fabiola Gianotti. E inmediatamente recibió el proyecto más grande en la historia del CERN sobre su escritorio. Si logra financiar y construir el FCC, pasará a la historia junto a Rolf-Dieter Heuer (LHC). Si no, su nombre se asociará con el fracaso.
Ganador n.º 3: Donantes privados que ya se han comprometido con 860 millones de euros. Entre ellos hay nombres de la lista Forbes — multimillonarios tecnológicos que quieren tocar la 'física fundamental'. Para ellos, es filantropía, desgravaciones fiscales y un lugar en la historia. Pero hay un problema: su dinero es solo el 5 % de la cantidad requerida. No salvará el proyecto si los estados se niegan a pagar.
Perdedor: La Academia China de Ciencias y el CEPC. China pasó años desarrollando el diseño técnico del CEPC, publicó informes técnicos finales en 2025 y recibió críticas positivas de expertos internacionales. Y en diciembre de 2025, el proyecto se pausó. La razón oficial es 'reevaluación de prioridades'. Extraoficialmente, el precio es más alto de lo que Pekín está dispuesta a pagar en el clima económico actual. Wang Yifang, director del Instituto de Física de Altas Energías de la Academia China de Ciencias, dijo en ese momento: 'Presentaremos una nueva solicitud en 2030; pero si Europa lanza el FCC antes, consideraremos unirnos al FCC en lugar de construir el nuestro'. Es una admisión diplomática de derrota.
Perdedor n.º 2: Alemania — el mayor contribuyente anual del CERN. Alemania apoya el FCC en principio, pero rechazó el mecanismo de financiación propuesto a través del presupuesto de la UE. Berlín no quiere que el dinero europeo (del que Alemania ya es el mayor donante neto) vaya a un proyecto que beneficia principalmente al CERN y a Suiza. Esta es una clásica batalla europea por la cartera que solo se intensificará.
Perdedor silencioso: La física en EE. UU. Los estadounidenses no tienen un equivalente del FCC. Su próximo gran proyecto es el Colisionador de Iones y Electrones en Brookhaven (construcción iniciada, lanzamiento en la década de 2030), pero ese es un objetivo científico completamente diferente. Y aunque el plan estratégico de los físicos estadounidenses prevé una contribución de 1000 a 3000 millones de dólares al FCC, el Congreso aún no ha asignado ni un centavo. Si EE. UU. se queda al margen, sus mejores jóvenes físicos se irán a Europa — una repetición de la fuga de cerebros de la década de 1950, pero al revés.
Lo que los medios no dicen
Perspectiva n.º 1. La decisión de mayo de 2026 no es una 'luz verde' sino una 'luz amarilla'.
Los titulares gritan: '¡El CERN aprueba la construcción!' Realidad: El Consejo del CERN (representantes de 23 estados miembros) solo incluyó el FCC en la Estrategia Europea de Física de Partículas actualizada. Eso es una señal política, no una obligación legal de iniciar la construcción. La decisión final no llegará antes de 2028.
¿Qué significa esto? Alemania, Francia y el Reino Unido tienen tres años para negociar. Pueden exigir reducciones de costes (se está discutiendo una 'versión reducida' con dos detectores en lugar de cuatro, ahorrando aproximadamente un 15 % — más de 2000 millones de dólares). Pueden insistir en redistribuir las contribuciones. Y simplemente pueden retrasar la decisión hasta 2030, esperando que la situación económica mejore.
Perspectiva n.º 2. Las consultas públicas de 2026 podrían matar el proyecto localmente.
El 18 de mayo de 2026, comenzó en Suiza un proceso de consulta pública de cuatro meses bajo garantes independientes. El 2 de junio, comienza un proceso similar en Francia bajo la Comisión Nacional del Debate Público (CNDP).
¿Suena a formalidad burocrática? No. En la década de 1990, durante la construcción del LHC, hubo serias protestas de los lugareños — ruido, vibraciones, preocupaciones por las aguas subterráneas. Ahora el túnel pasará bajo el lago Lemán y las estribaciones de los Alpes. Ya se han formado grupos opositores que afirman que la construcción alterará el suministro de agua de Ginebra y dañará las tierras de cultivo en la Saboya francesa.
Si la CNDP emite una opinión negativa, el gobierno francés podría vetar el proyecto. Y sin Francia (uno de los dos países anfitriones), el FCC es imposible.
Perspectiva n.º 3. El programa de física del FCC no justifica los 19 000 millones de dólares frente a otros desafíos.
Esta es la pregunta más incómoda que a los físicos no les gusta discutir públicamente. ¿Qué novedades traerá el FCC?
- Refinar las propiedades del bosón de Higgs con una precisión del 1 % en lugar del 10-20 % actual
- Buscar supersimetría (SUSY) a energías inaccesibles para el LHC
- Investigar la materia oscura a través de firmas directas o indirectas
Pero ninguna de estas preguntas garantiza un 'avance'. El FCC podría simplemente mostrar que el Modelo Estándar funciona incluso a 100 TeV — sin nuevas partículas. Eso sería científicamente significativo (descartar SUSY hasta cierta masa), pero no cambiaría nuestra comprensión del universo como lo hizo el descubrimiento del Higgs.
Así que surge la pregunta: ¿son 19 000 millones de dólares la asignación correcta de recursos? Ese dinero podría construir docenas de telescopios espaciales, financiar avances en fusión (ITER ya cuesta 20 000 millones de euros) o lanzar una misión a Europa (la luna de Júpiter) con una sonda bajo el hielo. Pero estas alternativas nunca se discuten en el CERN — porque el CERN existe solo para la física de altas energías.
Pronóstico: Próximos 30 días y 90 días
30 días (junio de 2026):
- 22-26 de junio — Sesión del Consejo del CERN. Este es un evento clave. En esta sesión, los estados miembros presentarán sus posiciones preliminares sobre la financiación. Alemania probablemente confirmará su apoyo en principio, pero con condiciones sobre el mecanismo de contribución. Francia (el país anfitrión) debe anunciar oficialmente el lanzamiento de una evaluación nacional del proyecto — esto sucederá en el contexto de los debates públicos de la CNDP que comenzaron el 2 de junio.
- Espere la publicación de un plan financiero detallado. El CERN debe mostrar cómo pretende cerrar la brecha de 4000 millones de francos suizos. Fuentes principales: Japón (silencioso hasta ahora), EE. UU. (1000-3000 millones de dólares — pero el Congreso no ha asignado), los Emiratos Árabes Unidos (interés inesperado, contactos a nivel de embajadores). Si no aparecen compromisos por escrito de al menos un país no europeo para finales de junio, los inversores en bonos del CERN (sí, emiten eurobonos) podrían comenzar a ponerse nerviosos.
90 días (agosto de 2026):
- Finalización de las consultas públicas en Francia (1 de octubre). La CNDP publicará su opinión en la primera quincena de octubre. Escenario probable: 'opinión favorable con 20-30 condiciones ambientales'. Eso no es un veto, pero tampoco un cheque en blanco. El CERN tendrá que gastar entre 200 y 300 millones de euros adicionales en protección de aguas subterráneas y medidas de reducción de ruido (trabajo nocturno prohibido, monitoreo de vibraciones 24/7).
- China hará una declaración no oficial sobre el CEPC. Espere un comentario de Wang Yifang en la Conferencia Internacional de Física de Altas Energías en agosto. Lo más probable es que diga que 'China continúa estudiando la posibilidad de construir el CEPC, pero la prioridad es la cooperación con socios internacionales'. Esa es una forma diplomática de decir: 'No construimos, pero queremos participar en el FCC para que nuestros científicos no se queden atrás'. Si eso sucede, el CERN obtiene una poderosa carta política para convencer a los escépticos en Alemania.
- Comenzarán las negociaciones con la Comisión Europea sobre los 3000 millones de euros. El presupuesto de la UE para 2028-2034 ya se está discutiendo. El FCC competirá con proyectos de defensa (después de 2022, las prioridades de la UE han cambiado), iniciativas climáticas y transición digital. Probabilidades de obtener los 3000 millones completos: 40 %. Probabilidades de obtener 1500 millones: 80 %. Un presupuesto reducido de la UE es un camino directo hacia un FCC 'reducido' con dos detectores.
Riesgo principal en los próximos 12-24 meses: Una recesión global en 2026-2027 (algunos economistas ya predicen una desaceleración en la eurozona en la segunda mitad de 2026). Si la economía empeora, Alemania y Francia podrían congelar sus contribuciones al CERN. A diferencia de EE. UU., donde la ciencia es financiada por el Congreso (a menudo independientemente de la situación económica), en Europa los presupuestos del CERN dependen directamente de los ministerios de finanzas de los estados miembros. En 2010, durante la crisis de la eurozona, el CERN tuvo que congelar salarios y retrasar las actualizaciones del LHC por dos años. Con el FCC de 19 000 millones de dólares, tal retraso significaría posponer el lanzamiento de 2045 a 2048 como mínimo.
Pero el CERN ha pasado por cosas peores. Sobrevivió a la cancelación del Supercolisionador Superconductor en EE. UU. en 1993 (ya se había excavado un túnel de 22 km en Texas; el proyecto fue desechado). Sobrevivió a la Guerra Fría, a la crisis financiera de 2008 y a la pandemia. Ahora tiene lo que más necesita para el éxito: voluntad política y la ausencia de un competidor. Solo queda encontrar 19 000 millones de dólares. Detalles.
— Editorial Team