Israel expande su control en Gaza al 60% e intensifica la presión sobre Hamás a pesar del alto el fuego
Desde que se estableció el alto el fuego en octubre de 2025, Israel ha expandido su control en la Franja de Gaza hasta aproximadamente el 60% del territorio y ha llevado a cabo más de 40 ataques contra Hamás en mayo, la cifra mensual más alta. Los ataques israelíes apuntan a comandantes de campo y buscan debilitar la autoridad civil del grupo, mientras cientos de miles de palestinos continúan viviendo en campamentos de tiendas de campaña en condiciones duras.
Artículo analítico: La "línea amarilla" avanza: por qué la expansión del control israelí en Gaza cambia la economía de guerra
Autor: Analista financiero independiente (perspectiva interna)
[La esencia]: Lo que realmente está sucediendo
Cuando el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró públicamente el 28 de mayo de 2026 que había ordenado a las FDI expandir su control en la Franja de Gaza hasta el 70% del territorio, la mayoría de los medios globales lo vieron como otra ronda de escalada militar. Pero una visión profesional de la situación requiere un ángulo diferente: esto no es solo "otro ataque". Es un colapso sistémico del régimen de alto el fuego establecido en octubre de 2025 y una transición a una nueva fase del conflicto, donde la catástrofe humanitaria se convierte en una herramienta de la estrategia militar.
Las cifras citadas por fuentes militares israelíes e independientes crean una falsa impresión de gradualidad. En el momento del acuerdo de alto el fuego del 9 de octubre de 2025, iniciado por el presidente estadounidense Donald Trump, la "línea amarilla" del territorio controlado por Israel se situaba en aproximadamente el 52-53% de la Franja de Gaza. En mayo de 2026, según diversas estimaciones, esta proporción había crecido hasta el 59-64%. Y ahora Netanyahu anuncia el 70%.
Pero esto es lo que realmente importa y lo que la mayoría de los comentaristas pasan por alto: no se trata solo de "control" en el sentido de presencia de patrullas militares. Israel está construyendo nuevos puestos de avanzada, reforzando la línea de demarcación con bloques de hormigón y, según informó The Wall Street Journal citando imágenes satelitales, ha desplazado la "línea amarilla" en la parte central del sector de modo que ahora cruza la carretera de Salah al-Din, la principal arteria de transporte que conecta el norte y el sur de Gaza. Esto significa que el enclave está físicamente dividido en dos partes aisladas. Para 2 millones de palestinos, 1,9 millones de los cuales son desplazados internos, esto no es una "ampliación de la zona de amortiguamiento", sino convertir Gaza en una prisión al aire libre aún más comprimida.
Los medios suelen hablar de "violaciones del alto el fuego" como un hecho político. Pero desde la perspectiva de un analista financiero, importa otra cosa: el "régimen de alto el fuego" está de facto muerto desde hace meses. A principios de mayo de 2026, Estados Unidos cerró el centro de coordinación para monitorear el alto el fuego, reconociendo que el plan había llegado a un punto muerto. Desde octubre de 2025, según las autoridades palestinas, los ataques israelíes han matado a más de 900 personas. En mayo de 2026, se llevaron a cabo más de 40 ataques, la cifra mensual más alta desde el acuerdo. Esto no es un alto el fuego. Es una guerra congelada, donde un lado expande lenta pero constantemente su territorio, utilizando la pausa en las hostilidades para fortalecer sus posiciones.
Cronología y contexto
Para entender cuán sistémico es este proceso, observe la dinámica del territorio controlado y las acciones militares que lo acompañan.
| Período | Control israelí (% del territorio de Gaza) | Evento clave | Número de ataques israelíes contra Hamás (mensual) |
|---|---|---|---|
| Octubre de 2025 | ~53% | Firma del acuerdo de alto el fuego ("línea amarilla") | — |
| Marzo de 2026 | ~64% (según mapas militares de las FDI) | Expansión de la "línea amarilla"; construcción de puestos de avanzada | ~30 (estimación) |
| Mayo de 2026 | 59-64% (varias fuentes) | Desplazamiento de la línea en el centro de Gaza; bloqueo de la carretera de Salah al-Din | Más de 40 (máximo desde octubre) |
| Finales de mayo de 2026 | 70% anunciado | Netanyahu ordena públicamente una mayor expansión | — |
Qué hay detrás de estas cifras: El aumento del 53% al 64% en 7 meses no es una necesidad militar. Es una anexión sistemática de territorio bajo el pretexto de "operaciones antiterroristas". Cada vez que las fuerzas israelíes mueven bloques de hormigón unos cientos de metros, cientos de miles de palestinos se ven obligados a recoger sus tiendas de campaña y trasladarse a zonas aún más comprimidas.
Mientras tanto, los objetivos de los ataques han cambiado. Si en los primeros meses después del alto el fuego las FDI se centraban en prevenir ataques con cohetes, en mayo de 2026 los ataques apuntan a asesinatos selectivos de comandantes de campo de Hamás. El 28 de mayo, Israel mató al jefe del ala militar de Hamás, y 10 días antes, a su predecesor. Esta es una estrategia de "decapitación": Israel intenta destruir la estructura de mando de Hamás para crear condiciones que provoquen el colapso de la gobernanza civil en Gaza.
La ONU, por su parte, advierte que los retrasos en la implementación de la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad, que prevé el desarme de Hamás, la retirada de las tropas israelíes y el despliegue de Fuerzas de Estabilización Internacionales, han llevado a que "la violencia diaria reemplace el impulso posterior al alto el fuego". Pero nadie en el Consejo de Seguridad puede detener el proceso porque Estados Unidos, el mediador clave, ya ha reconocido el fracaso de sus esfuerzos.
Quién gana y quién pierde
Perdedores: los civiles de Gaza. Esto es obvio, pero la escala de la catástrofe se subestima. 1,9 millones de desplazados viven en tiendas de campaña entre las ruinas. En el invierno de 2026, 127.000 de las 135.000 tiendas quedaron inservibles debido a las tormentas. Israel bloquea la importación de casas prefabricadas y materiales de construcción, haciendo imposible la reconstrucción. La catástrofe humanitaria en Gaza no es un daño colateral. Bajo la estrategia actual de Israel (expandir el control + bloqueo + asesinatos selectivos), se vuelve autoperpetuante: la infraestructura destruida y la falta de vivienda hacen que la población dependa de la ayuda humanitaria, y la dependencia debilita la resistencia y le da a Israel influencia.
Segundo perdedor: la administración Biden (o cualquier otra administración estadounidense en el poder para las elecciones). Estados Unidos actuó como garante del alto el fuego en octubre de 2025. Pero su centro de coordinación cerró en mayo de 2026, reconociendo el fracaso. Esto es un duro golpe reputacional para Washington en Oriente Medio. Arabia Saudita y los EAU, que estuvieron cerca de normalizar relaciones con Israel en 2025, ahora observan y se detienen. Nadie quiere firmar acuerdos de paz con un socio que ignora sus propias garantías.
Ganadores: los fabricantes de armas. El conflicto en Gaza continúa; expandir el control requiere nuevas municiones, fortificaciones y equipos. Empresas como Lockheed Martin y RTX (Raytheon) ya han recibido contratos adicionales para suministrar municiones de precisión a las FDI, estimados en cientos de millones de dólares. Un segundo ganador: contratistas de fortificación fronteriza. Las empresas que construyen muros, puestos de avanzada y torres de vigilancia (tanto israelíes como internacionales) disfrutan de un flujo constante de pedidos.
Ganador menos obvio: las corporaciones energéticas que operan en el Mediterráneo Oriental. El gas israelí de los campos de Leviathan y Tamar, suministrado a Egipto y Europa, se vuelve aún más estratégicamente importante a medida que el conflicto continúa. Y la expansión de la presencia militar israelí crea un "paraguas de seguridad" para estas plataformas. Europa, buscando alternativas al gas ruso, ve cada vez con más favor el GNL israelí a pesar del costo humanitario.
Lo que los medios no están diciendo
Primera revelación (la más importante): las "zonas de amortiguamiento" de Netanyahu son un eufemismo para la anexión. Netanyahu llama públicamente a los territorios controlados "zonas de amortiguamiento" que evitarán futuros ataques contra Israel. Pero mire las cifras: el 60-70% del territorio con una población de 2 millones no es un amortiguador. Es ocupación. El verdadero objetivo, susurrado en los pasillos del gobierno israelí, es crear condiciones en las que el regreso de Hamás a la gobernanza civil sea imposible, y la población palestina se concentre en unas pocas "zonas densamente pobladas" o se vea obligada a una "migración voluntaria" (un término ya utilizado por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz). Esto no es teoría de la conspiración, es discurso directo de funcionarios israelíes que los medios occidentales evitan cuidadosamente.
Segunda revelación: El abandono por parte de Estados Unidos del monitoreo del alto el fuego es una señal para los actores regionales. El cierre del centro de coordinación el 1 de mayo de 2026 se presentó públicamente como una "decisión técnica", pero los iniciados saben: los mediadores estadounidenses concluyeron que Israel no tiene intención de cumplir el acuerdo, y Hamás no tiene intención de desarmarse. Estados Unidos simplemente se lavó las manos. Esto significa que cualquier negociación futura será aún más difícil, ya que ninguna de las partes confiará en las garantías estadounidenses. Para los mercados, esto aumenta la "prima de riesgo regional", no solo por la guerra en sí, sino también por el debilitamiento de los mecanismos de desescalada.
Tercera revelación (la menos obvia para los analistas financieros): la brecha entre las estimaciones occidentales de "control" y la situación real. WSJ y Reuters informan del 59-64%. Netanyahu dice 60% y establece un objetivo del 70%. Pero las cifras divergen porque "control" puede significar cosas diferentes: desde presencia militar total hasta zonas donde las fuerzas israelíes pueden realizar operaciones pero no están estacionadas permanentemente. Esta discrepancia crea potencial para "reevaluaciones" repentinas de la situación, que los mercados suelen desaprobar. Si mañana alguna fuente publica imágenes satelitales que demuestren que Israel controla de facto el 75%, desencadenará una nueva ola de preguntas sobre cuándo y cómo podría terminar este conflicto.
Cuarta revelación (estructural): el conflicto de Gaza ya no es "local" en términos de estabilidad regional. Expandir el control israelí al 70% significa una mayor compresión de la población palestina. Esto es un factor directo de radicalización en Cisjordania y países vecinos (Jordania, Egipto). La inestabilidad en las fronteras de Egipto y Jordania plantea riesgos para la industria turística (acciones de cadenas hoteleras en Sharm el-Sheij y Petra) y para las rutas logísticas a través del Canal de Suez (alrededor del 12% del comercio mundial). Los mercados aún no han valorado completamente este riesgo, asumiendo que "Gaza está lejos". Pero cuando comiencen las protestas en El Cairo o Amán, el costo de equivocarse será alto.
Pronóstico: próximos 30 días y 90 días
Próximos 30 días (hasta mediados de julio de 2026):
- Israel alcanzará el 70% declarado de control del territorio de Gaza. Esto irá acompañado de una nueva ola de ataques contra comandantes de Hamás, causando más víctimas civiles. El número de ataques aéreos en junio podría superar las cifras de mayo (más de 40).
- Estados Unidos continuará distanciándose del proceso, lo que los actores regionales percibirán como una señal de debilidad. Esto podría empujar a Irán o Hezbolá a acciones más agresivas en otros frentes (Líbano, Siria), aumentando la tensión general.
- Los líderes europeos (Alemania, Francia, Reino Unido) emitirán nuevas declaraciones condenando la expansión del control, pero sin sanciones ni acciones concretas. Esta será la quinta o sexta declaración de este tipo desde octubre de 2025: los mercados dejarán de reaccionar.
Próximos 90 días (hasta septiembre de 2026):
- Alta probabilidad (60-70%) de que el "régimen de alto el fuego" sea declarado oficialmente muerto por una de las partes, muy probablemente Hamás, que anunciará la reanudación de los ataques con cohetes al ver que está perdiendo territorio y no obtiene nada a cambio. Esto devolverá el conflicto a una fase "caliente" y provocará un nuevo aumento en los precios de la energía.
- Alemania y Francia podrían comenzar a ejercer presión económica sobre Israel a través de mecanismos de la UE (por ejemplo, suspendiendo la cooperación científica o revisando acuerdos comerciales), pero es poco probable que vaya más allá de las declaraciones. El apoyo político a Israel en Berlín y París sigue siendo fuerte.
- Si para septiembre el control israelí alcanza el 75-80%, la ONU podría convocar una sesión de emergencia de la Asamblea General exigiendo sanciones. Pero el Consejo de Seguridad será bloqueado por un veto estadounidense.
Pronóstico editorial
Activo: Acciones de contratistas de defensa europeos y estadounidenses (Lockheed Martin, RTX, BAE Systems, Rheinmetall).
Dirección: Alcista en las próximas 24-72 horas y continuando la tendencia.
Niveles clave: Lockheed Martin (LMT) — rango actual $520-530, movimiento esperado a $545-550 en los próximos días, luego a $560-570 en un mes si la escalada persiste.
Nivel de confianza: Medio (60-65%). El sector de defensa tradicionalmente sube con noticias de conflictos prolongados.
Principal riesgo para el pronóstico: Una intervención diplomática inesperada (por ejemplo, una iniciativa conjunta de Egipto y Arabia Saudita) podría enfriar temporalmente la retórica y provocar una corrección del 3-5% en las acciones de defensa. Sin embargo, los impulsores fundamentales (contratos reales para reponer municiones y fortificar fronteras) seguirán vigentes, ya que la infraestructura física ya está en construcción y será difícil detenerla.
La opinión editorial no es una recomendación de inversión.
— Editorial Team