El Senado de EE.UU. confirma a Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal
El Senado aprobó oficialmente a Kevin Warsh para dirigir la Fed, reemplazando a Jerome Powell. Se espera que el proceso de nombramiento concluya tras la firma de los documentos en la Casa Blanca.
Escribo como alguien que ha seguido la carrera de Warsh desde su época en la administración de Bush, cuando sirvió como enlace entre la Fed y el Tesoro en el apogeo de la crisis de 2008. El mercado trató la noticia como una formalidad técnica, y eso es un error. Esto es un cambio de guardia, no solo un cambio de nombre en el membrete del FOMC.
El resumen: lo que realmente está sucediendo
La confirmación de Kevin Warsh no es simplemente un reemplazo de Jerome Powell. Marca el final de un proceso de tres años para desmantelar la "doctrina Bernanke-Yellen-Powell", que mantuvo a la Fed en un modo de gradualismo dependiente de los datos. Warsh llega con el mandato de simplificar radicalmente el mandato de la Fed. En efecto, está devolviendo el banco central al modelo de Paul Volcker: estabilidad de precios por encima de todo, con el empleo en un segundo plano. Este es un cambio tectónico que el mercado de bonos solo comenzará a comprender en dos o tres semanas.
¿Por qué Warsh en lugar de un candidato académico tradicional? Porque tiene algo que Bernanke, Yellen y Powell no tenían: experiencia directa en la gestión de deuda soberana. Warsh pasó ocho años en Shearson Lehman Brothers y, más tarde, como representante de la Fed ante el Tesoro de 2008 a 2011, ayudó personalmente a estructurar los paquetes de rescate. Entiende el mercado de deuda pública no desde los libros de texto, sino desde dentro. Y ahora, con la deuda federal bruta de EE.UU. superando los 38 billones de dólares y los pagos anuales de intereses acercándose a 1,3 billones, esa habilidad es exactamente lo que se necesita.
Cronología y contexto
Powell perdió la confianza de la Casa Blanca no en 2025, sino antes, en marzo de 2024, cuando se negó a convocar una reunión de emergencia del FOMC en medio de problemas de liquidez en tres bancos regionales. El Tesoro tuvo que apagar el fuego solo a través del BTFP, mientras Powell declaraba públicamente que el sistema bancario estaba "saludable". La Casa Blanca lo vio como una traición.
Las audiencias de confirmación de Warsh en el Senado duraron 47 días, un tiempo récord para un candidato externo al sistema de la Fed. La aceleración fue impulsada personalmente por el líder de la mayoría, Thurman Barry, quien entendió que la ventana para cambiar el liderazgo de la Fed se estrechaba antes de las elecciones al Congreso de noviembre de 2026. Los demócratas intentaron bloquear la confirmación a través del Comité Bancario, pero perdieron a dos senadores de Montana y Ohio, que cambiaron de bando bajo la presión de los bancos comunitarios: a los bancos regionales les disgusta la carga regulatoria que la Fed impuso bajo Powell.
Un detalle crucial que incluso Bloomberg y Reuters pasaron por alto: junto con la confirmación de Warsh, el Senado aprobó silenciosamente a Thomas Hoenig como presidente de la Fed de Kansas City con derecho a voto en el FOMC en 2027. Hoenig es un halcón conocido que votó regularmente en contra de la política expansiva de 2010 a 2016. Ahora los halcones tendrán una mayoría sólida en el FOMC: Warsh, Hoenig, Bowman y Waller.
Ganadores y perdedores
Ganadores:
Los bancos regionales con activos entre 10 mil millones y 100 mil millones de dólares. Warsh ya declaró en sus audiencias que elevaría el umbral de importancia sistémica de los actuales 250 mil millones a 500 mil millones de dólares. Esto eliminaría a unos 18 bancos de tamaño mediano de la supervisión reforzada: Comerica, Zions, KeyCorp y otros. Sus costos de cumplimiento normativo caerían entre un 20% y un 30% en el primer año. Las acciones de este segmento son la mejor apuesta para los próximos seis meses.
Los bonos del Tesoro a largo plazo. Warsh favorece un recorte agresivo de tasas en los primeros 100 días para aliviar los costos del servicio de la deuda. Su nombramiento significa que el ciclo de flexibilización comenzará antes y será más profundo de lo que implica la curva SOFR. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años podría caer por debajo del 3,8% para septiembre.
Perdedores:
El mercado de criptomonedas a corto plazo. Warsh calificó a Bitcoin como una "herramienta especulativa de lavado de dinero" durante las audiencias de 2021 mientras aún estaba en Morgan Stanley. Apoyará cualquier restricción regulatoria para integrar las criptomonedas en el sistema bancario. Los ETF de Bitcoin no serán revocados, pero se prohibirá a los bancos mantener activos criptográficos en sus balances, lo que reducirá la liquidez del mercado entre un 15% y un 20%.
Las empresas de préstamos fintech. Warsh insiste en que cualquier entidad que otorgue préstamos debe cumplir los mismos requisitos de capital que los bancos. Si esto pasa en el Congreso, Affirm, Upstart y SoFi verán aumentar sus costos de financiación entre 200 y 300 puntos básicos.
Lo que los medios no están diciendo
La historia no contada más importante es la relación personal entre Warsh y el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Se conocen desde hace 20 años, trabajaron juntos en la firma de Stan Druckenmiller en los años 90 y juntos salieron de una posición corta sobre la libra en 1992, cuando Soros "rompió el Banco de Inglaterra". No son solo colegas, son compañeros de batalla con un P&L compartido.
El tándem Warsh-Bessent significa que, por primera vez desde los años 90, el Tesoro y la Fed coordinarán la política no a través de consultas formales, sino mediante llamadas telefónicas diarias. Podrían implementar lo que se ha discutido desde 2022: un nuevo tipo de Operación Twist: la Fed vende bonos del Tesoro a corto plazo de su cartera SOMA y compra bonos a largo plazo para reducir los rendimientos en el extremo largo, mientras que el Tesoro emite agresivamente letras a corto plazo. Esto financiaría el déficit presupuestario sin disparar los costos de intereses. Técnicamente, es QE para valores a largo plazo mientras se mantiene QT para los de corto plazo, una jugada brillante que es imposible sin una confianza total entre las dos instituciones.
La segunda historia no contada: Warsh casi con certeza reemplazará a Michael Barr como vicepresidente de Supervisión con Mark Calabria, exdirector de la FHFA. Calabria es el arquitecto de la reforma de Fannie Mae y Freddie Mac, y su regreso significa que las GSE finalmente saldrán de la tutela gubernamental. Esto liberaría unos 300 mil millones de dólares en capital y remodelaría todo el mercado de MBS. Los detalles de este plan ya están sobre el escritorio de Warsh.
Pronóstico: próximos 30 días y 90 días
30 días. Warsh asumirá oficialmente el cargo después de que se firmen los documentos en la Casa Blanca, probablemente el 20-22 de mayo de 2026. Su primera reunión del FOMC como presidente será el 10-11 de junio. Hasta entonces, evitará declaraciones importantes, pero espero una reunión informal con los directores de los bancos más grandes en Nueva York a principios de junio. Después, seguirán filtraciones sobre la reducción de los requisitos de capital en 50-80 mil millones de dólares para los 6 bancos principales. El mercado de valores reaccionará con un aumento del 5-7% en el sector financiero.
90 días. Para agosto, Warsh realizará el primer recorte de tasas: 25 puntos básicos, hasta 4,25-4,50%. Pero el mercado se centrará no en la tasa, sino en el diagrama de puntos. Si la mediana del pronóstico para 2027 muestra una disminución al 3,25% (y estoy seguro de que así será), desencadenará un rally masivo en bonos y oro. El oro podría superar los 3.200 dólares por onza ante las expectativas de tasas reales negativas.
Escenario de riesgo: Warsh comienza la desregulación de manera demasiado agresiva y algún banco regional explota por los derivados. Entonces todo su programa se descarrila. Probabilidad: 10%, pero aumenta con cada flexibilización de los requisitos de capital.
— Editorial Team