La reunión de la Fed se convierte en la más polémica en 30 años
Cuatro miembros del comité de la Fed votaron en contra de la decisión de mantener las tasas sin cambios, convirtiendo la reunión de abril en la más dividida en tres décadas en medio del creciente temor a la inflación alimentado por el conflicto en Oriente Medio.
División en la Fed: Por qué cuatro votos en contra no son solo un desacuerdo, sino una parálisis de la política monetaria
[La esencia]: ¿Qué está pasando realmente?
Cuando vi los titulares de que la reunión del FOMC de abril fue la más polémica en 30 años, mi primer pensamiento fue: los mercados están subestimando la magnitud del desastre. Un resultado de 8-4 no son solo cuatro miembros disidentes del comité. Es el colapso del consenso que ha sido la base de las operaciones de la Reserva Federal durante décadas.
Pero la parte más aterradora está oculta en los detalles que no llegaron a los medios principales. Los cuatro votos "no" se dividieron en dos bandos opuestos. Tres miembros — Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan — exigieron eliminar el "sesgo de flexibilización" de la declaración, es decir, cualquier indicio de futuros recortes de tasas. Y el cuarto — Stephen Miran — insistió en un recorte inmediato de 25 puntos básicos.
Como analista financiero, déjame decirte: cuando dentro de un mismo comité hay llamados simultáneos a subir y bajar tasas, eso no es solo una "disputa". Es parálisis. La Fed no sabe hacia dónde ir porque los indicadores fundamentales apuntan en direcciones opuestas debido al mismo factor: la guerra en el Golfo Pérsico.
Cronología y contexto
La cadena de eventos que llevó a esta división comenzó a formarse mucho antes de abril.
28-29 de abril de 2026 — La última reunión presidida por Jerome Powell. Las tasas se mantuvieron en 3,50–3,75%. Pero el resultado de 8-4 fue el más dividido desde el 6 de octubre de 1992.
30 de abril de 2026 — La publicación de los detalles de la votación sorprende a los mercados. Tres halcones exigen eliminar el "sesgo de flexibilización". Una paloma — Stephen Miran — exige un recorte.
15 de mayo de 2026 — El mandato de Jerome Powell como presidente expira. Permanece en la Junta de Gobernadores hasta enero de 2028, pero ya no tiene voto en el FOMC.
20 de mayo de 2026 — Publicación de las actas de la reunión de abril. Resulta que "muchos" participantes — en la terminología de la Fed, cinco o más — querían eliminar el sesgo de flexibilización de la declaración, pero no votaron en contra debido a "restricciones políticas". Las actas también revelan que la "gran mayoría" ve un riesgo de que la inflación tarde más de lo esperado en volver al objetivo.
21 de mayo de 2026 — Publicación de un análisis detallado de la división. Los analistas de Oxford Economics confirman: "Aunque habrá un nuevo presidente de la Fed en junio, construir consenso para movimientos de tasas en cualquier dirección a corto plazo será una tarea difícil".
Perspectiva no obvia: Cuando las actas dicen "muchos" y el voto muestra solo tres halcones disidentes, significa una cosa: algunos de los que querían votar en contra no lo hicieron para evitar debilitar la posición de Powell en su última reunión. La división real es más profunda que 8-4. Estimo que la proporción real de halcones a palomas dentro del FOMC es de 7-5 o incluso 8-4 a favor de los halcones.
Quién gana y quién pierde
Kevin Warsh gana — formalmente. El nuevo presidente recibe una pizarra en blanco para cambiar la política. Ya ha declarado su intención de abandonar la práctica de la "guía prospectiva" y pasar a una política más "basada en reglas". Pero ahí está la trampa.
Powell gana — informalmente. El presidente saliente permanece en la Junta de Gobernadores, algo que no ocurría desde 1948. Declaró públicamente que "cree a Kevin Warsh cuando dice que resistirá la presión" y que "la independencia de la Fed está ahora amenazada". En efecto, Powell se convierte en un "presidente en la sombra" que supervisará cada movimiento de Warsh e influirá en los votos a través de la mayoría restante de la junta.
Warsh pierde — en la práctica. Hereda un FOMC donde tres halcones ya han demostrado su disposición a votar en contra del presidente. Necesitará reunir al menos seis votos para cualquier decisión. Y esto en un entorno donde el presidente Trump exige públicamente recortes de tasas, mientras que los datos económicos apuntan a la necesidad de subidas.
El consumidor estadounidense pierde. La inflación "se mantiene elevada, reflejando en parte los recientes aumentos en los precios mundiales de la energía". La gasolina golpea los bolsillos, y la Fed no puede decidir qué hacer. La herramienta CME FedWatch muestra que la probabilidad de que las tasas se mantengan sin cambios hasta julio de 2027 supera el 50%.
Ganancia silenciosa — para los operadores de volatilidad. La división en la Fed significa que cualquier declaración de cualquier miembro del comité puede mover los mercados. Bancos como Goldman Sachs, como he escrito antes, están obteniendo ingresos récord en operaciones gracias a esta incertidumbre.
Lo que los medios no están diciendo
La principal mentira que se propaga en las noticias son titulares como "La Fed mantiene las tasas sin cambios". Sí, las tasas se mantuvieron. Pero esta decisión fue el acorde final de la era Powell y un toque de difuntos para la era del consenso en la Fed.
Primera omisión — el "efecto presidente en la sombra". Powell permanece en la Junta de Gobernadores hasta enero de 2028. Estará en la sala de reuniones del FOMC pero sin poder votar. Su autoridad moral es una herramienta de influencia de la que carecen otros miembros. Puede criticar públicamente las decisiones de Warsh, y los mercados escucharán. En efecto, EE. UU. tiene ahora dos presidentes de la Fed: el oficial y el en la sombra.
Segunda omisión — la guerra legal por la Fed. La administración Trump ya está utilizando el Departamento de Justicia para "auditar" a los miembros de la Fed que se niegan a recortar tasas. La Corte Suprema está considerando un caso sobre si el presidente puede despedir a los miembros de la junta de la Fed sin "causa suficiente". Si el tribunal falla a favor de la administración, la independencia de la Fed quedará destruida. ¿Está esto descontado en el dólar? No.
Tercera omisión — Christopher Waller ya dio señales. El 22 de mayo de 2026, el gobernador de la Fed, Christopher Waller, pronunció un discurso de línea dura en Fráncfort. Declaró que ya no puede descartar una subida de tasas si la inflación no se enfría. Esta fue una señal coordinada al mercado: la Fed está lista para endurecer. Pero los mercados no reaccionaron adecuadamente porque nadie cree que Trump permita subidas de tasas antes de las elecciones.
Pronóstico: Próximos 30 días y 90 días
30 días: La reunión del FOMC del 16-17 de junio — la primera bajo Kevin Warsh. Espero que las tasas se mantengan en 3,50–3,75%. Pero el lenguaje cambiará radicalmente. Warsh eliminará el "sesgo de flexibilización" de la declaración, pasando a neutral. Esto ya está parcialmente descontado en los bonos del Tesoro a dos años, que han subido al 4,117%.
90 días: Si el conflicto en el Golfo Pérsico se resuelve en 2-3 semanas (lo que considero probable), los precios del petróleo caerán a $80–85, la presión inflacionaria se aliviará y la Fed mantendrá las tasas sin cambios hasta fin de año. Si el estrecho permanece bloqueado, el ala halcón del FOMC ganará argumentos para una subida de tasas. Pero apuesto por el primer escenario. Trump no permitirá subidas de tasas antes de las elecciones, incluso si eso significa "convencer" a los miembros de la Fed a través de los tribunales.
Pronóstico editorial
Activo y dirección: Bonos del Tesoro de EE. UU. (a dos años) — aumento del rendimiento a corto plazo.
Las señales de línea dura de las actas del FOMC y el discurso de Christopher Waller indican que el mercado está subestimando la posibilidad de un endurecimiento de la política. El rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años, que ya ha subido al 4,117%, podría probar el nivel de 4,25–4,30% en las próximas 24–72 horas.
Niveles clave: Rango actual — 4,10–4,15%. Una ruptura por encima de 4,20% abriría el camino a 4,30–4,35%.
Nivel de confianza: Medio (55%). El mercado solo ha descontado parcialmente el giro de línea dura. El principal riesgo es la presión política de Trump sobre Warsh antes de su primera reunión.
Riesgo principal para el pronóstico: Si Warsh señala en comentarios públicos en los próximos días un compromiso con los recortes de tasas (en contra de las actas y Waller), los rendimientos de los bonos a dos años caerán 20–30 puntos básicos, volviendo a 3,90–4,00%. Esté atento a cualquier declaración del entorno de Trump: presionarán a Warsh pública y privadamente.
— Editorial Team