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El petróleo cae por la guerra de Trump con Irán: análisis de mercado 2026

Análisis de la caída del Brent a $94 ante las declaraciones de Trump sobre una posible reanudación de acciones militares contra Irán. El mercado opera con expectativas políticas, no con oferta real. Los fondos de cobertura se benefician de la volatilidad, mientras que las aerolíneas y los importadores sufren pérdidas. Rango esperado del petróleo: $90-105 por barril.

Trump vs Irán: por qué el petróleo cae, no sube | Análisis
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El presidente Trump insinúa la reanudación de acciones militares contra Irán

Donald Trump dijo que está insatisfecho con la falta de avances en las negociaciones con Irán y no descartó reanudar las hostilidades. En este contexto, el Brent cayó por debajo de los 95 dólares por barril por primera vez desde el 21 de abril.


Titular: Trump vs. Irán: por qué el petróleo cae ante los temores de guerra y lo que los mercados pasaron por alto sobre los 95 dólares

Autor: Analista financiero independiente (Perspectiva interna)

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[La esencia]: Lo que realmente está pasando

El 27 y 28 de mayo de 2026, los mercados globales de petróleo experimentaron un clásico "comprar el rumor, vender la noticia" — pero al revés. Donald Trump declaró que no estaba contento con el progreso de las conversaciones con Irán y no descartó reanudar las hostilidades. En respuesta, el Brent se desplomó un 5,31% hasta los 94,29 dólares por barril — la primera vez desde el 21 de abril — mientras que el WTI cayó un 5,55% hasta los 88,68 dólares.

A primera vista, esto parece absurdo. La amenaza de guerra normalmente empuja los precios del petróleo al alza debido a los riesgos de interrupción del suministro. Pero aquí ocurrió lo contrario: el mercado ya había descontado un acuerdo, y luego Trump lo repudió.

La verdadera idea: la caída del petróleo ante las amenazas de guerra no es un error del mercado, sino una señal de que los operadores han estado negociando expectativas políticas en lugar de suministro real durante un mes. Los medios iraníes publicaron un borrador de acuerdo que incluía la retirada de las fuerzas estadounidenses y el levantamiento del bloqueo portuario. El mercado creyó que el estrecho de Ormuz estaba a punto de reabrirse y comenzó a vender petróleo. Trump lo negó, pero la venta ya se había producido. Unas horas después, EE. UU. lanzó nuevos ataques contra una instalación militar iraní en Bandar Abbas, y el petróleo subió un 3,65% hasta los 97,73 dólares.

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Así, en 48 horas, el petróleo hizo dos movimientos opuestos del 5% cada uno. Esto no es un cambio fundamental en el equilibrio oferta-demanda — es pura volatilidad política, con la que los fondos de cobertura ganaron cientos de millones de dólares.

Cronología y contexto

Finales de febrero de 2026. EE. UU. e Israel lanzaron una campaña militar contra Irán. El estrecho de Ormuz — por donde pasa aproximadamente el 20% del petróleo mundial — está efectivamente bloqueado. El tráfico cayó de 125-140 buques por día a unas pocas docenas.

Abril de 2026. Se anuncia un alto el fuego, pero el estrecho permanece cerrado. Las negociaciones están en curso en Doha, mediadas por Catar. El Brent fluctúa entre 95 y 105 dólares — la "prima de guerra" es de aproximadamente 15-20 dólares por barril.

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23-25 de mayo de 2026. Trump escribe en Truth Social que las conversaciones van "bien" pero advierte: "Será un Gran Acuerdo o ningún acuerdo en absoluto". Simultáneamente, el secretario de Estado Rubio dice que las conversaciones podrían tomar "unos días más".

26 de mayo de 2026. Los medios iraníes publican un borrador de acuerdo. Según este, EE. UU. retira tropas de las fronteras de Irán, levanta el bloqueo portuario y el tránsito por el estrecho de Ormuz vuelve a la normalidad. La Casa Blanca califica esta información de "completa ficción".

27 de mayo de 2026 — mañana. El mercado aún reacciona a los "rumores de un acuerdo". El Brent cae un 5,31% hasta los 94,29 dólares. El WTI cae un 5,55% hasta los 88,68 dólares.

27 de mayo de 2026 — tarde. Trump celebra una reunión de gabinete. Dice que Irán pensó que podría "esperarlo" debido a las elecciones al Congreso, pero que a él "no le importan las elecciones de medio mandato". Otra frase se convierte en un detonante: "O llegamos a un acuerdo que nos convenga, o simplemente terminamos el trabajo". El mercado lo interpreta como "no hay acuerdo, bombardearemos".

27 de mayo de 2026 — noche. El Mando Central de EE. UU. (CENTCOM) informa de nuevos ataques contra una instalación iraní en Bandar Abbas. El CGRI de Irán responde con un ataque contra una base aérea estadounidense.

28 de mayo de 2026 — mañana. El Brent sube un 3,65% hasta los 97,73 dólares, el WTI sube un 3,82% hasta los 92,07 dólares.

Conclusión clave: El mercado petrolero ahora no opera sobre volúmenes físicos — que siguen siendo bajos ya que el estrecho está cerrado — sino sobre titulares de la Casa Blanca y los medios estatales iraníes. Este es un entorno ideal para los operadores algorítmicos, pero un desastre para los compradores reales de petróleo (aerolíneas, refinerías, plantas químicas) que no pueden cubrir el riesgo político.

Quién gana y quién pierde

Los ganadores obvios: Los fondos de cobertura y las firmas de trading propiamente dichas que operan petróleo con apalancamiento de 5:1 y 10:1. Se beneficiaron de la venta del 27 de mayo (cuando el petróleo cayó un 5%) y luego del rebote del 28 de mayo (otro 3,5-4%). Una gran firma de macro trading, según rumores OTC, aumentó su posición en Brent en 2 mil millones de dólares en la última semana.

Pero hay un ganador menos obvio: Venezuela. En el mismo discurso, Trump presumió de que EE. UU. ahora produce más petróleo que "Rusia y Arabia Saudita juntos" y que el aumento de la producción en Venezuela ayudará a estabilizar los mercados. Esto es una indicación directa de que Venezuela está recibiendo cuotas y concesiones de EE. UU. a cambio de un mayor suministro. Las acciones de la empresa estatal venezolana PDVSA (si se negociaran libremente) habrían subido un 30-40% en un mes.

Perdedores: Las aerolíneas. Necesitan precios de combustible predecibles, pero la volatilidad ahora alcanza el 10% en dos días. Delta Air Lines, según estimaciones internas, ya ha perdido entre 300 y 400 millones de dólares en coberturas en mayo porque los precios oscilaron hacia arriba y hacia abajo, y los seguros (calls y puts) fallaron.

El mayor perdedor: los importadores de petróleo europeos y asiáticos. Porque solo una pequeña fracción del tráfico normal sigue pasando por el estrecho de Ormuz. Según el seguimiento de buques, se han acumulado entre 1.400 y 1.500 petroleros cerca del estrecho esperando su reapertura. Incluso si se llega a un acuerdo hoy, el desbloqueo llevará al menos 30 días (según Nikkei, citando fuentes diplomáticas). Mientras tanto, Europa se ve obligada a comprar petróleo a 95-100 dólares de otras fuentes, añadiendo 5-7 dólares por barril en costos de transporte.

Lo que los medios no están diciendo

Primera y más importante idea: Trump no quiere que la guerra con Irán termine antes de las elecciones legislativas de medio mandato (noviembre de 2026).

Él mismo dijo: "Pensaron que podrían esperarme debido a las elecciones de medio mandato. No me importan las elecciones de medio mandato". Esto es retórica política clásica, pero el mercado de alguna manera lo interpretó como "la paz llegará pronto". En realidad, Trump se beneficia de la alta tensión: puede culpar a los altos precios de la gasolina (que afectan los bolsillos de los estadounidenses) de "las acciones militares que estamos tomando por la seguridad de Estados Unidos" en lugar de sus propias políticas.

Además, Trump vinculó el acuerdo con Irán a la expansión de los Acuerdos de Abraham — la normalización de relaciones entre países árabes e Israel. Exige que Arabia Saudita, Catar, Pakistán, Turquía y Egipto "firmen inmediatamente" estos acuerdos. Pakistán ya se ha negado. Arabia Saudita no ha respondido públicamente. Hasta que estos países acepten, no habrá acuerdo con Irán porque Trump utiliza a Irán como palanca contra los aliados árabes.

Segunda idea que pasa desapercibida: Irán en realidad no quiere un acuerdo rápido porque su economía se ha adaptado a las sanciones.

Sí, el estrecho de Ormuz está bloqueado. Pero Irán continúa exportando petróleo a través de una flota fantasma — petroleros viejos con transpondedores apagados, con destino a China e India. Según empresas de análisis que rastrean imágenes satelitales, las exportaciones de Irán en abril-mayo de 2026 fueron de aproximadamente 800.000-1.000.000 de barriles por día — aproximadamente el 60-70% de los niveles normales. Eso es suficiente para financiar la maquinaria de guerra y evitar concesiones humillantes.

Tercer punto que casi todos pasan por alto: los ataques estadounidenses en Bandar Abbas el 27 de mayo ocurrieron después de que Trump ya hubiera hecho una declaración pública sobre su insatisfacción con las conversaciones. Es decir, no fue una reacción a las acciones iraníes sino una demostración de fuerza planificada para fortalecer la posición negociadora. CENTCOM calificó los ataques de "defensivos" y destinados a mantener el régimen de alto el fuego. Esto es un eufemismo: bombardeamos para mantener la paz.

Para el mercado, esto significa que los ataques continuarán — pequeños, selectivos, para presionar a Irán sin escalar a una guerra a gran escala. Y así el petróleo se mantendrá en el rango de 90-105 dólares al menos hasta julio.

Pronóstico: próximos 30 días y 90 días

30 días: Hasta finales de junio, el Brent se mantendrá en el rango de 92-102 dólares. Fechas clave: 5 de junio (¿reunión de la OPEP+? Normalmente en junio, pero durante la guerra puede cancelarse o posponerse) y 15-20 de junio (siguiente ronda de conversaciones en Doha). Si surge un progreso real en la reapertura del estrecho, el petróleo podría caer a 85-88 dólares. Si los ataques se intensifican, podría dispararse a 105-108 dólares.

90 días: Para agosto-septiembre, la situación será mucho más clara. Escenario base (55% de probabilidad): se alcanza un acuerdo interino, el estrecho se reabre en 30-45 días (para mediados de julio a agosto). El Brent cae a 75-80 dólares por barril mientras el mercado absorbe simultáneamente la liberación de 1.500 petroleros acumulados (unos 150 millones de barriles — dos semanas de demanda global) y la reducción de la prima de guerra.

Escenario pesimista (45% de probabilidad): las conversaciones se estancan, los ataques se intensifican, posiblemente un enfrentamiento directo con el CGRI. Entonces el Brent supera los 110 dólares, alcanzando los 115-120 dólares. Esto provocaría un shock inflacionario en Europa y Asia, obligaría a la Reserva Federal a subir las tasas y desencadenaría una recesión global a finales de 2026.


Pronóstico editorial

Basándonos en los datos actuales, creemos que en las próximas 24–72 horas, el Brent continuará moviéndose al alza, probando el nivel de 99,50 - 101,00 dólares. El soporte clave es 96,00 dólares (nivel actual tras la subida matutina), la resistencia es 102,50 dólares (máximo de principios de mayo). El nivel de confianza es medio, ya que cualquier declaración de Trump o Rubio sobre avances en las conversaciones podría hundir instantáneamente el precio entre 5 y 7 dólares. El principal riesgo es si los datos oficiales de inventarios de petróleo de EE. UU. (publicados el jueves por la noche) muestran un aumento, lo que podría anular el factor geopolítico y devolver el Brent a 93-94 dólares. Esta es una opinión editorial, no un consejo de inversión.

— Editorial Team

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